Desde los tiempos antiguos, cuando el hombre miraba el cielo lleno de estrellas, surgía la pregunta: ¿cuán grande es Dios? La creación no solo es hermosa; revela la grandeza del Creador. Con láminas del universo y los textos de Isaías 40, el Salmo 145, el Salmo 8, Lucas 12:7, Hebreos 1:3 y el Salmo 147, el mensaje enseña que la grandeza de Dios es inescrutable, que su entendimiento no hay quien lo alcance, que Él sostiene todo lo que existe y, sin embargo, cuenta los cabellos de nuestra cabeza: es a la vez infinito, personal y cercano. Conocer esa dimensión produce humildad, temor de Dios y confianza.
I. Buscar a Dios en la dimensión de su grandeza.
A. Esa búsqueda no es propia de la naturaleza del mortal.
1. El que se convierte y encuentra a Dios es porque el Espíritu Santo hace la obra.
2. La naturaleza humana se obstina en lo que piensa y opina; por eso en la oración hay que ir con humillación.
3. Cuando la vida de Cristo se mezcla con la carne, Jesús no se nos revela tal cual es.
B. La vida no es un vacilón: aquí, en la Escritura, están los altos escritos.
1. En nuestras manos está la eternidad o la condenación; cada cual siembra y cosecha.
2. De mi vida yo soy responsable, y de la tuya lo eres tú.
II. ¿Cuán grande es Dios? (Salmo 19:1).
A. Es un misterio que se va conociendo según se busca, porque Dios va enseñando quién es Él.
1. Chiquitos somos: materia que muere; por el alma y el espíritu se lucha mientras hay vida.
2. La iglesia es el lugar donde menos se debe presumir.
B. La creación no solo es hermosa: revela la grandeza del Creador.
1. La naturaleza enseña a gritos que no puede existir por sí misma; las flores dicen: mírame.
2. Los cielos cuentan la gloria de Dios, pero pocos se detienen una noche a observarlos.
3. Cuando se nota el poder de Dios, se empieza a amar la sabiduría del cielo y la boca se usa para glorificarle.
III. Su entendimiento no hay quien lo alcance (Isaías 40:28).
A. Si te acomodas en el entendimiento de Dios, tendrás la sabiduría de Dios.
1. Cada uno pone su entendimiento y ninguno está al compás del otro.
2. Hay que llegar, cada uno, a la profundidad de quién es Dios para mi vida.
B. Como no se puede alcanzar, lo que se educa en el cuerpo mortal es la oración.
1. Necesitamos que Dios se nos revele conforme a la capacidad de cada uno.
2. Si la Palabra te maravillara, serías otra persona: otro rostro, otra sonrisa, mirada pura.
IV. Grande es Jehová y su grandeza es inescrutable (Salmo 145:3).
A. Digno de suprema alabanza: levantar manos santas.
1. Inescrutable: no se puede medir ni explorar completamente.
2. Padre, Hijo y Espíritu Santo: a Dios se va por la sangre del Hijo, y el Espíritu nos dirige.
B. Dios no está limitado por el tiempo, el espacio, la materia ni el universo.
1. Nosotros estamos limitados por todo; servimos a un Dios sin limitación.
2. Al final no conocemos a nadie; dejemos de presumir y conozcamos a Dios tal cual es.
3. Un día lo recibiste, pero la carne lo fue absorbiendo porque no se acaba de rendir.
V. El universo es inmenso (Isaías 40:26, 15).
A. Cientos de miles de millones de galaxias, cada una con cientos de miles de millones de estrellas.
1. Dios saca y cuenta su ejército, y a todas las llama por su nombre; nosotros nos trabamos con los nombres de los hijos.
2. En esa grandeza hay que pensar que Dios pensó en ti.
3. Reconocer cuán limitados somos: un componente que todavía no termina de componerse.
B. La tierra es casi menos que un punto frente al sol, y el sol es solo una estrella promedio.
1. El universo no es un accidente: es obra de Dios, y escogió la tierra para que existiéramos.
2. Las naciones le son como una gota de agua; hace desaparecer las islas como polvo.
3. La luz tarda 100,000 años en cruzar la galaxia; el universo observable mide 93,000 millones de años luz.
C. Conocer esa dimensión es para nuestra fe.
1. Si Dios se revela en su Palabra es porque le interesamos y quiere que conozcamos su dimensión.
2. Sin ese conocimiento el problema de mañana se agranda; seamos valientes y dejemos de vivir como niños.
3. Los padres deben enseñar a los hijos a amar a Dios y a luchar; no se vive de fantasías sino de realidades.
VI. Como son más altos los cielos que la tierra (Isaías 55:9).
A. Nunca tendremos los pensamientos de Dios; por eso hay que orar.
1. Sea manso con usted mismo; usted se tiene que cuidar usted.
VII. ¿Qué es el hombre? (Salmo 8:4).
A. Cuando el ser humano contempla la creación, surge humildad.
1. David lo entendió porque tenía largos tiempos de comunión con Dios.
2. El universo es inmenso, pero Dios conoce al ser humano hasta el suspirar y el pensamiento.
3. A los mortales se les echa el cuento; a Dios no.
B. La grandeza de Dios también se ve en su cuidado de la tierra.
VIII. Aun los cabellos están contados (Lucas 12:7).
A. Tenemos mucho valor para Dios.
1. Dios no solo es poderoso: también es personal y cercano; nunca trabaja a distancia.
2. Esta iglesia es una escuela: es tiempo de estar en la dimensión de la grandeza de Dios, no de ser niños.
IX. Dios sostiene todo lo que existe (Job 38:31; Hebreos 1:3).
A. No solo creó el universo: lo mantiene con la palabra de su poder.
1. Controla el mar y le dice hasta dónde llegar; ata las Pléyades y las ligaduras de Orión.
2. Cada estrella, galaxia y planeta existe porque Dios lo permite.
3. La Biblia invita a mirar el cielo para reflexionar, no por curiosidad.
B. Debe crecer en nosotros el temor de Dios.
1. Los ángeles anotan nuestra vida, y el último día los libros se abrirán y cada uno será llamado por su nombre.
2. Amarse es cuidar el alma y el espíritu, no solo satisfacer la carne.
3. El rapto, la boda del Cordero, el milenio: Apocalipsis lo dice claro; aprende y léelo.
X. Él cuenta el número de las estrellas (Salmo 147:4; Salmo 8:9).
A. A todas ellas llama por su nombre; si conoce cada estrella, conoce nuestras vidas.
1. Dios es más grande que toda la creación, y el universo revela su poder y su sabiduría.
2. El ser humano es pequeño, pero valioso para Dios; Dios gobierna todo lo que existe.
3. Por eso la creación nos invita a confiar en Él.
B. "Oh Jehová, Señor nuestro, cuán grande es tu nombre en toda la tierra."
1. Sean estos nuestros dichos, en vez de lamentarnos y presumir.
2. Cada uno su vida es suya: el alma se lleva al infierno o se lleva a Dios; escape por su vida.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
