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Estudio #1546Iglesia en las casas

Renovado Por Dios El Corazón

Atender la palabra de dios y vivir en santidad sostienen el llamado central de este estudio.

Antiguo TestamentoEzequielMiercoles, 15 de octubre de 20259 min lectura

"Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne." El estudio abre con una advertencia de método: cuando tenemos muchas pérdidas hay que entrar a las profundidades de nuestra vida, no a las circunstancias de alrededor; el hombre sabio busca su ser interno para ordenarlo con Dios. De ahí desarrolla por qué el corazón debe renovarse -porque en el corazón se guarda todo, y las circunstancias nos van deformando el ser- y por qué es bien fácil que se endurezca: el corazón no es estable, hoy una cosa te da ganas de llorar y mañana no. Sitúa el pasaje en el exilio, con Ezequiel yendo en la caravana con el pueblo, y separa los cuatro términos del versículo: corazón nuevo, espíritu nuevo, corazón de piedra y corazón de carne. Sigue con el Salmo 51, donde David, confrontado por Natán, no se justifica sino que pide un corazón limpio -y donde se detiene en Urías, el hombre manso que se quedó sin nada-; con la nueva criatura de 2 Corintios 5:17, donde las cosas viejas pasaron; y con Romanos 12:2, donde solo una mente renovada puede discernir la voluntad de Dios. El cierre es una imagen que no se olvida: la gallina que se llena el buche de piedritas creyendo que come maíz.

I. Buscar el ser interno.

A. Cuando tenemos muchas pérdidas hay que entrar a las profundidades de nuestra vida.

1. No a las circunstancias de alrededor: el hombre sabio busca su ser interno.

2. Y lo busca para ordenarlo con Dios.

3. Cuando decidimos el crecimiento espiritual, tu vida no será más igual.

B. Nada de lo que se aprende en la tierra tiene fuerza.

1. No trae libertad, no perdona pecados, no nos hace nueva criatura.

2. Puedes gritar, tirar y jalar; pero no hay efecto en la profundidad.

3. La palabra sí tiene efecto, y lo imparte al conocimiento; y el conocimiento lleva a los actos.

II. El corazón debe ser renovado.

A. Es como una obligación, porque en el corazón se guarda todo.

1. Lo que se te olvida no es propio del corazón: es propio de la mente.

2. Las circunstancias nos van deformando el ser.

3. Si estamos afectados, hay áreas que tenemos que poner nuevas.

4. No podemos vivir toda la vida con quisquillas, con enojo y con contienda.

B. No eres tú ni son tus esfuerzos.

1. El miedo a convertirse está en saber que Dios comienza a renovar muchas cositas.

2. Cuando alguien te dice "te pasaste con esto", tú dices: ¿que yo hice?

3. Nos va renovando el Espíritu Santo; leemos la palabra y Dios sigue haciendo.

III. Ezequiel y el pueblo en el exilio.

A. Ezequiel es uno de los grandes conocedores de las profecías.

1. Con Isaías, Jeremías y Daniel, vivieron el tiempo en que se destruye Jerusalén.

2. Muchos iban a esconderse, y a muchos los iban a matar.

3. Pero Ezequiel tomó una decisión: se fue con el pueblo, en la caravana.

4. Iban a estar setenta años fuera de su nación.

B. Israel se había alejado de Dios y su corazón se había endurecido.

1. Es propio del mortal: al mortal le es bien fácil endurecerse.

2. El corazón es bien vulnerable: hoy te da ganas de llorar y mañana no.

3. Por eso se nos llama a no ser dominados por el corazón: el corazón opina.

IV. Dios quería transformar el interior.

A. No solo prometió perdonarlos: quería transformar profundamente su interior.

1. Lo que tú tienes dentro de ti es lo peligroso: un coraje, una rabia, una molestia.

2. Sería un placer para los seres humanos la burla: "ves que te lo dije".

3. Dile eso a tus hijos, y a los quince años te pedirán la bendición y saldrán corriendo.

4. Porque dirán: lo que hay dentro de su ser no lo puede hacer.

B. En el corazón está la vida: de ahí fluye y se envía por todo el cuerpo.

1. Mientras late en una llama tan violenta, nos hace daño a nosotros mismos.

2. Y ese daño no nos lo hace nadie más: uno es el que se deja.

V. Corazón nuevo y espíritu nuevo (v. 26).

A. Un corazón nuevo representa una mente y una voluntad renovadas, sensibles a la voz de Dios.

1. Si lees las Escrituras todos los días, todos los días aprendes más.

2. Si te estancas, la palabra no te está produciendo fe.

3. El poder de la palabra es que produce fe: esa es la regla número uno.

B. Un espíritu nuevo es una vida impulsada por el Espíritu Santo.

1. No por el orgullo ni por la rebeldía.

2. Porque actuamos más por orgullo y hablamos más por rebeldía.

C. El corazón de piedra indica frialdad espiritual y desobediencia.

1. Es el que siempre reputa, el que siempre se impone.

2. El corazón de carne representa suavidad, amor y disposición para obedecer.

3. Si Dios quiere poner el querer como el hacer, tiene que ser en un corazón de carne.

4. Porque un corazón de piedra lo bota: no entra.

D. Si algo le dio mucho dolor, sáquelo.

1. Si no, terminamos encerrados en un cuarto, y siempre es lo mismo.

2. Como las gallinas sin maíz: pican y se comen las piedritas creyendo que comen.

3. Y cuando se le abre el buche, ahí están las piedras: no se alimentó.

VI. Una semana dependiendo de Dios.

A. Haga una semana en que comience una vida individual con Dios.

1. Después de esa semana se te va a hacer costumbre.

2. Y dirás: mi vida es nueva, y en mi vida está Cristo y está el Espíritu Santo.

3. Uno se hace muy aburrido cuando te ven y dicen: allá viene, tiene tres quejas.

4. Y se va la vida; y lo que podrías haber cosechado no lo hay.

B. Dios no solo cambia lo que sentimos, sino quiénes somos en lo profundo.

1. Con nuestras bocas no nos comprometemos con nada: de quince cosas dices dos.

2. Porque en las otras trece hablarías la verdad; cuando eres renovado, sí lo haces.

3. La vida no es un cuento: es de lo fuerte, es para la determinación.

4. Y hay que renovarse porque es más fácil ser deformados que renovados.

VII. Pondré dentro de vosotros mi Espíritu (v. 27).

A. Dios promete no solo dar mandamientos, sino la fuerza interior para obedecerlos.

1. Mientras más nos endurecemos, peor es, y lo que viene es peor.

2. Simboliza la presencia viva de Dios habitando en el corazón humano.

3. Mientras más envejecemos sin renovarnos, más torpes nos ponemos.

B. "Haré que andéis en mis estatutos": el Espíritu guía nuestros pasos.

1. Yo no puedo vivir conforme a mi voluntad: lo propio de la voluntad humana es la terquedad.

2. Nos metemos en una terquedad tan violenta que no podemos servir.

3. ¿Y saben qué hizo Jesús con los discípulos? Les lavó los pies.

C. "Guardaréis mis preceptos": obediencia voluntaria, nacida del amor.

1. Dios no solo ordena: Dios capacita.

2. Él transforma el interior para que vivamos con fe, obediencia y gozo.

3. Alrededor hay niños que escuchan y aprenden: todo lo oculto se transmite al más cercano.

VIII. Crea en mí un corazón limpio (Salmo 51:10-12).

A. Es un salmo quebrantador, porque lo más fácil en la tierra es hacer daño.

1. David lo escribe después de ser confrontado por el profeta Natán.

2. En lugar de justificarse, se arrepintió y clamó por una renovación interior.

3. ¿Quién podía acusar al rey? Nadie: solo llegó Natán.

4. "Entre tantas ovejas, tomaste la oveja del que tenía solamente una."

B. Urías, el hombre que se quedó sin nada.

1. David le da la carta para que lo mataran en la guerra, y limpiarse la conciencia.

2. Urías tomó con toda seriedad la sentencia que David le daba.

3. Era un hombre manso, lleno de amor y de piedad, que nunca había conocido el mal.

4. David conoció el mal y tuvo que ser renovado; y en esa renovación perdió al hijo.

C. No pide un corazón reparado, sino uno nuevo, nacido de la gracia divina.

1. Renovar es hacer de nuevo algo que se ha ido gastando o debilitando.

2. Lo que antes era un fuego ya no es fuego: se va gastando la vida espiritual.

3. Hay que traerlo de nuevo por la gracia, porque tú no pones ni un centavo.

4. Se nos olvida que un día nos vamos a morir: el tiempo que se perdió no vuelve.

D. "No quites de mí tu santo Espíritu": eso nos debe producir terror.

1. Si el Espíritu Santo se va, ¿cómo hemos de adquirir la eternidad?

2. ¿Nos dirá el Señor "en lo poco fuiste fiel", o vendrán demonios a buscarnos?

3. "Vuélveme el gozo": el pecado roba la alegría, pero el perdón la restaura.

4. Dios no solo perdona: limpia, renueva y restaura.

IX. Si alguno está en Cristo (2 Corintios 5:17).

A. Todo el que está unido a Cristo es una persona nueva.

1. "Estar en Cristo" es tener una relación viva con él, no solo creer en su existencia.

2. "Nueva criatura" indica que no es un simple cambio exterior, sino recreación interior.

3. Y eso lo hace Cristo, que pagó con su cuerpo y derramó la sangre.

B. Las cosas viejas pasaron.

1. Los errores, los pecados y las heridas del pasado quedan atrás. Punto.

2. Si te quedas atado a ellas, te destrozas tú: no tienes gozo, no vas a orar.

3. Si tienes el mismo sentir de cuando eras impío, sepa que todas las cosas son nuevas.

4. Dios borra el pasado y escribe una historia nueva: ya no nos define lo que fuimos.

X. Transformaos por la renovación (Romanos 12:2).

A. "No os conforméis a este siglo": no adoptar los valores de una sociedad alejada de Dios.

1. En otras palabras: no sigan la corriente.

2. Cuando hablamos con otro, todo se convierte en un presumir.

3. Vanidad de vanidades: pretender que sabes más que nadie es pura vanidad.

4. Lo que hoy te llena, mañana no te va a llenar.

B. "Transformaos": cambiar de forma, desde adentro hacia afuera.

1. Hay que sacar todo lo que en nuestra vida no conviene.

2. Y restaurar la pasión que se nos murió, la fe, el entusiasmo, la pureza.

3. Es muy placentero vivir mitad y mitad; pero la maldición está en la carne.

4. Cuando uno se convierte, saca los pecados por las lágrimas.

C. Solo una mente renovada puede discernir y disfrutar la voluntad de Dios.

1. Cuando el Espíritu renueva nuestra forma de pensar, cambia nuestra manera de vivir.

2. Su voluntad siempre es buena, agradable y perfecta.

3. No pierdas tanto tiempo con lo vano: se te va a cobrar con grandes intereses.

4. El corazón engaña a su propio dueño: solo mi corazón me puede hacer daño a mí.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz