"Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros." El estudio parte de un diagnóstico duro: si no amamos, nos hacemos absolutos, y empezamos a hacer reglas para nosotros mismos; porque nos amamos en primer, segundo y tercer lugar. El que ama no tiene reglas para sí: tiene la misma regla de Jesús. Y se sabe que uno ama cuando duele, cuando se cierra el estómago de tanto preocuparse. De ahí recorre la quiebra del que no ama -con los hijos, con el cónyuge, en el trabajo, en todos lados-, la soledad sin propósito, y el cordón de tres dobleces de Eclesiastés 4:12, porque no fuimos creados para vivir aislados. Llega al corazón del pasaje: Cristo murió antes de que naciéramos, antes de los pecados que íbamos a cometer, y no había bien alguno en nosotros que provocara ese amor. Luego pasa por 1 Corintios 13 -aunque hablase lenguas angélicas, sin amor es solo ruido vacío; y el amor nunca deja de ser, cuando se acaban las fuerzas, el ánimo y el entusiasmo-, por el amor sin fingimiento de Romanos 12:9, por el amor que no hace mal de Romanos 13:10, por el andar en amor de Efesios 5:2, y termina en el amor eterno de Jeremías 31:3 y en las misericordias nuevas cada mañana.
I. El que ama no tiene reglas para sí.
A. Si no amamos, nos hacemos absolutos y hacemos reglas para nosotros mismos.
1. Nos amamos en primer lugar, en segundo lugar y en tercer lugar.
2. El que ama tiene la misma regla de Jesús, que dio su vida por los pecadores.
3. Se nace para amar: para eso naciste, no para satisfacerte tanto.
4. El asunto del creyente en la tierra es que es un servidor, no un rey.
B. Cuando uno aprende a amar, vive muy inquietado.
1. El que ama se vuelve una persona diligente y llena de bien.
2. El amor es una siembra, y toda siembra tiene el producto de una cosecha.
II. Si uno no ama, está en quiebra.
A. Quiebra con los hijos, con el cónyuge, en el trabajo, en todos lados.
1. ¿Cuándo sabes que amas? Cuando te duele, cuando se te cierra el estómago.
2. Por la familia es deber y compromiso; se habla del amor por todo lo que está alrededor.
3. Un gesto, una sonrisa, algo que emana del amor, hace un efecto.
B. Hay seres humanos que no tienen ninguna empatía con nadie.
1. No le importa nadie es ser absoluto a sí mismo: esas personas están en peligro de salvación.
2. En el cielo hay orden, y no hay estos sentimientos baratos del alma.
3. Sentimientos mediocres: ausencia de entrega, de valentía, de ser luchador.
III. La soledad del que no ama.
A. Cuando no se ama hay soledad, tristeza y falta de propósito: no hay un porqué vivo.
1. Cuando uno ama siempre hay algo, siempre hay mucho bien que hacer.
2. Si el que va con prisa llevando un enfermo no te conmueve, no te conmueve nada.
3. Es una sola vida; el día que te mueras dirás: qué corta fue, y no aproveché el tiempo.
4. Tú no te debes al que no te ama: tú te debes al que amas.
B. Si quieres impactar la tierra, no es por lo que hablas.
1. Es por lo que hay en tu esencia, que sale por los poros; y para eso hay que ponerse al día.
2. Si tú no tienes amor, no lo tienes ni para ti mismo.
3. "Ya son adultos, que hagan lo que puedan": eso es eterna soledad, porque no hay siembra.
C. Nada satisface; solamente algo satisface, y es el amor.
1. Una casa hermosa no llena el corazón; el carro deseado tampoco, cuando llega el pagaré.
2. Cuanto más amas, más creces; si no, te sentirás derrotado.
3. Si todo el mundo tiene algo, entonces tú eres la perfección manifiesta y todos se te quedan pequeños.
IV. No fuimos creados para vivir aislados (Eclesiastés 4:12).
A. "Cordón de tres dobleces no se rompe pronto."
1. Una persona sola puede ser vencida fácilmente; dos unidas son más fuertes.
2. Cuando hay tres, uno lleva a la conclusión de lo que nos puede estar dividiendo.
3. Y cuando hay tres es una unión más sólida: Dios presente en la relación.
B. Hoy se vive absolutamente solo: no se necesita el segundo.
1. "Voy al colmado sola, la gente molesta mucho": de tan autosuficientes que somos.
2. Eliminas hoy, eliminas mañana; y con esa soledad no se puede.
3. Mientras más años cumple uno, más ve la realidad: ¿y si me enfermo, quién me lleva al doctor?
4. El tercero dice: vete, duerme hoy, que yo me quedo en el hospital con ella.
C. "Tengo a mis hijos, me bastan y me sobran."
1. Si ese es tu pensar, ¿qué les sembraste? Lo mismo; no van a estar contigo.
2. El segundo no necesariamente tiene que ser el hijo: a lo mejor es el vecino.
3. Esto es ley de siembra y cosecha: ¿qué estoy sembrando? El amor.
V. Siendo aún pecadores (Romanos 5:8).
A. Antes de que naciésemos, Cristo murió por nosotros.
1. Murió antes que los pecados que íbamos a vivir.
2. Pecadores, porque desde que Adán y Eva pecaron ya lo somos.
3. No había bien alguno en nosotros que pudiese provocar ese amor.
B. Su amor es sobrenatural y fuera de este mundo.
1. Si lo conociéramos en plenitud, no estaríamos carnales ni tan obstinados.
2. Pretendemos el saber; ningún hombre en la tierra tiene el saber.
3. Lo aprendemos al conocer la sangre de Cristo, que nos lo hace entender por el Espíritu Santo.
4. ¿Cómo tendríamos entonces que adorarlo, como si le agarráramos la túnica para tocársela?
VI. Aunque hablase lenguas (1 Corintios 13:1).
A. Sin amor, es solo ruido vacío.
1. Las personas presentan sus niveles espirituales por cuántas lenguas hablan.
2. Un instrumento que hace sonido pero no transmite vida.
3. El amor es el corazón del evangelio, más grande que los dones y los talentos.
4. Lo que este evangelio deja sembrado desde Génesis hasta Apocalipsis es el amor.
B. La única excelencia de la vida es amar.
1. El amor es vasto para todos, del pequeño al mayor.
2. El que ama va y resuelve: llega, encuentra la falta, y listo. Esa es la esencia.
3. Los ángeles anotan y lo llevan al Padre: cada uno de nosotros tiene libros allá.
4. El amar lleva a hacer un servicio, nunca a maltratar a nadie.
VII. El amor nunca deja de ser (1 Corintios 13:8).
A. Dejarán de ser las fuerzas, el ánimo, la sonrisa, el entusiasmo, el decir, el vestir.
1. Hubo una crisis violenta años atrás; se aprendió a vivir, no se superó.
2. No le pasa a todo el mundo: solamente a quien Dios quiere que le pase.
3. Todo pasa, todo deja de ser, toda gloria.
B. Pero el amor nunca dejará de ser.
1. Si alguien estaba en un problema, había que ayudarle: el amor se mantiene activo.
2. A lo largo de la eternidad seguirá el amor: seguiremos amando al Señor y los unos a los otros.
3. Quien nos prueba es Dios, no el diablo; y si me prueba, es porque sabe que voy a pasar la prueba.
4. Yo no vivo para mí: yo vivo para Cristo.
VIII. El amor sin fingimiento (Romanos 12:9).
A. Hay rasgos que cada creyente debe desarrollar en sus tratos de amor.
1. ¿Cuánto tú amas? Ahí es donde serás probado o recompensado.
2. No es "yo amo a fulano": es cuánto amamos, en general.
3. El amor tiene que ser una esencia que salga por nuestros poros.
4. Si no se te antoja empezar a amar, tus días serán tristes.
B. Aborreced lo malo: toda acción no amorosa, toda malicia.
1. Lo que dijiste, dónde tiraste la puya, dónde clavaste el clavo.
2. Cuando se actúa con rencor y con engaño; todo lo que nace del deseo de dañar.
3. Y la conclusión a la que eso lleva es el odio.
4. Qué fácil se hace criticar; pero el día en que decidimos amar es el día feliz.
C. Un corazón limpio, sin máscara.
1. ¿Quién te hace daño a ti? Tu propio corazón. Uno es el que se hace daño.
2. A Jesús le afectó lo que dijeron de él; pero no le afectó morir por ti.
3. Que lo que decimos coincida con lo que hacemos.
IX. El amor no hace mal (Romanos 13:10).
A. "El cumplimiento de la ley es el amor."
1. Si tú amas, resumir todos los mandamientos no sería complicado.
2. El amor nunca intenta hacer mal a nadie: si amas, no se puede.
3. Si es enemigo, es enemigo; pero hacerle mal, no: al contrario, busca su bien y su honra.
4. Que los dichos de nuestra boca sean gratos delante de Jehová.
B. Quien ama cumple con no robar, no mentir, no codiciar.
1. El amor verdadero evita herir, dañar o aprovecharse del prójimo.
2. El amor es la raíz y la motivación de toda obediencia, y no es pesado.
X. Andad en amor (Efesios 5:2).
A. Andar en amor significa darnos a otro: eso hizo Cristo, nuestro perfecto ejemplo.
1. No es un acto aislado, sino un estilo de vida continuo: nuestro caminar diario.
2. Cristo es la medida del amor verdadero: no solo habló de él, lo demostró entregando su vida.
3. El amor auténtico implica entrega, renuncia y servicio: eso Dios lo recibe en olor fragante.
4. Si a alguien se le cae un lápiz, no cuesta nada doblarse y dárselo.
B. Tú expresas que amas por cómo hablas.
1. Cuando una conversación va fuera de proporción, mejor no seguirla.
2. Es tanto el orgullo, que uno quiere estar corrigiendo a todo el mundo.
3. "Estos muchachos no saben hablar": dale gracias a Dios que abren la boca para decirte algo.
XI. Con amor eterno te he amado (Jeremías 31:3).
A. El amor de Dios no tiene principio ni fin.
1. No depende de circunstancias, ni de errores, ni del tiempo.
2. Es un amor firme, inmutable, que no se mueve; y es un amor fiel.
3. "Te prolongué mi misericordia": se manifiesta en paciencia, compasión y perdón.
4. Se lo decía a Jeremías cuando Judá iba a caer en manos de Nabucodonosor.
B. Sus misericordias son nuevas cada mañana.
1. Si piensas que Dios no te ama, piensa cuánta compasión ha tenido contigo.
2. Cuántas veces podría rechazarnos: mucho fallamos, porque de hacerle el bien no lo hacemos.
3. La bondad de Dios no se agota, no se cansa ni se extingue.
4. Añadamos al amor: hoy amamos a uno, mañana a dos, y se multiplicará.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
