Cuando Job pregunta: ¿Cómo se justificará el hombre ante Dios? No está inquiriendo, (indagar, averiguar o examinar cuidadosamente) acerca del camino de salvación, "sino expresando la inutilidad de estar probando siempre su inocencia ante Aquel que es tan grande".
Es absurdo (ridículo) discutir con Dios.
"Uno no podría responder a una cosa entre mil."
Él es soberano, sabio y todopoderoso, como puede verse en la manera en que "controla los montes, la tierra, el sol, las estrellas, el mar y maravillas sin número".
Ciertamente yo sé que es así: ¿Y cómo se justificará el hombre ante Dios?
Es una piadosa confesión de la pecaminosidad del hombre, de la suya en particular, de forma que si Dios nos tratase como merecen nuestros pecados, estaríamos perdidos.
(Job 9:3) Job siente como verdad incontestable que nadie puede contender con Su Hacedor.
En disputa: Si quisiera discutir con Él en litigio (pleito) ante tribunal, como se ve por el contexto anterior, "no le podrá responder a una cosa entre mil".
Cuando Dios habló a Job desde un torbellino (Job caps. 38 y 39) y le dirigió múltiples preguntas, Job no pudo responder ni a una sola de ellas.
Igualmente, Dios puede acusarnos de mil ofensas y no podemos responderle para excusarnos de una sola de ellas.
En combate: ¿Quién se enfureció contra Él y le fue bien?
No puede presentarse ningún caso de ningún pecado que se haya atrevido a enfurecerse contra Dios y que no haya hallado que es demasiado duro para él, pagará caro su insensatez (imprudencia, irresponsabilidad, necedad, disparate).
(2 Crónicas 36:13, 16) Los pecados que atrajeron esta tremenda ruina.
Sedequías, en cuyo reinado ocurrió (la ruina de Judá) y (Jerusalén), la ruina la hizo venir sobre sí con su "insensatez" (necedad, imprudencia, irresponsabilidad).
Si hubiese hecho a Dios su amigo suyo, Él le habría salvado de la ruina.
Jeremías le trajo mensajes de parte de Dios, pero se le culpa aquí de que no se humilló delante del profeta Jeremías (2 Crónicas 36:12).
"Al rehusar así ser siervo de Dios, fue hecho esclavo de sus enemigos."
Si hubiese sido fiel al pacto que hizo con el rey de Babilonia, esto también habría podido preservarle de la ruina, pero se rebeló (2 Crónicas 36:13) también contra él después de haberle jurado continuar siendo tributario suyo.
Esto provoca al rey de Babilonia a tratarlo con tanta severidad.
Lo que definitivamente arruinó a Sedequías fue, no solo que "no se volvió a Jehová Dios de Israel" sino que "endureció su cerviz" y obstinó su corazón a no hacerlo. (13)
Se negó, pues, a curarse y por tanto a vivir.
(2 Crónicas 36:14) El gran pecado que ocasionó esta ruina es la idolatría.
Los sacerdotes y aún el jefe de los sacerdotes, que tenían la obligación de oponerse a la idolatría, fueron los cabecillas de esta "prevaricación" (pervierte e incita a alguien a faltar a las obligaciones de su religión u oficio).
(2 Crónicas 36:15) Dios mostró su tierna compasión hacia su pueblo al enviarles profeta.
Este pecado se agravó notablemente con el mal trato que dieron a los profetas de Dios, enviados para provocar al arrepentimiento.
Expresamente se dice que la razón por la que Dios les enviaba estos profetas era "porque Él tenía misericordia de su pueblo y del lugar de su morada (iglesia) y por este medio, quería preservarlos de la ruina.
Más ellos hacían escarnio (burla, mofa, ridiculización, agravio, ofensa, ultraje) de los mensajeros de Dios y menospreciaban sus palabras burlándose de sus profetas. (2 Crónicas 36:16)
Ejemplo el maltrato que dieron, por este tiempo, al profeta Jeremías.
"Esto atrajo una subida de la ira de Dios contra su pueblo y no hubo remedio."
Pues pecaban contra el único remedio = (el que puede reparar un daño, reparación).
No hay nada que provoque tanto a Dios como el maltrato que se da a sus fieles ministros y aún a sus fieles siervos, pues lo toma como hecho a Sí mismo: "Saulo, Saulo, ¿Por qué me persigues?" Amén
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Has a Dios Tu Amigo
Job 9:1-4
“El es sabio de corazón, y poderoso en fuerzas; ¿Quién se endureció contra él, y le fue bien?”
Cuando Job pregunta cómo se justificará el hombre con Dios, no busca el camino de salvación: confiesa que es inútil estar probando su inocencia ante Aquel que es tan grande. Es absurdo discutir con Dios, y el que se endurece contra Él no sale bien; lo sabio es hacer a Dios tu amigo. Estos son los puntos para la semana.
- Dios es soberano, sabio y todopoderoso: controla los montes, la tierra, el sol, las estrellas y el mar. Si Dios nos tratara como merecen nuestros pecados, estaríamos perdidos.
- Si alguien quisiera pleitear con Dios, no le podrá responder a una cosa entre mil. Cuando Dios le habló a Job desde el torbellino, Job no pudo responder ni una sola de sus preguntas.
- ¿Quién se endureció contra Él, y le fue bien? No hay un solo caso de pecado que se haya atrevido a enfurecerse contra Dios y que no haya pagado caro su insensatez.
- Sedequías trajo la ruina sobre sí: no se humilló delante del profeta Jeremías. Si hubiese hecho a Dios su amigo, Él lo habría salvado; al rehusar ser siervo de Dios, fue hecho esclavo de sus enemigos.
- Lo que definitivamente lo arruinó fue que endureció su cerviz y obstinó su corazón para no volverse a Jehová. Se negó a curarse, y por tanto a vivir.
- Los sacerdotes, que debían oponerse a la idolatría, fueron los cabecillas de la prevaricación. Aun así, Dios en su misericordia les envió profetas para preservarlos de la ruina.
- Pero hacían escarnio de los mensajeros de Dios y menospreciaban sus palabras, y no hubo remedio, porque pecaban contra el único remedio. Dios toma el maltrato a sus siervos como hecho a Sí mismo.
Esta semana, cuando Dios te hable por su Palabra o por medio de un siervo suyo, no discutas ni endurezcas el corazón: humíllate y obedece.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Mil Preguntas Sin Respuesta
Job 9:1-4
Para leer en voz alta con los niños
“El es sabio de corazón, y poderoso en fuerzas; ¿Quién se endureció contra él, y le fue bien?”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Dios es muy sabio y muy fuerte, y nadie que se pone terco contra Él termina bien. Una vez Dios le habló a Job desde un torbellino y le hizo muchísimas preguntas, y Job no pudo contestar ni una.
- Dios hizo los montes, el sol, las estrellas y el mar, y todo lo controla. Discutir con Dios como si uno supiera más que Él no tiene sentido.
- Si Dios nos tratara como merecen las cosas malas que hacemos, estaríamos perdidos. Por eso no le hablamos a Dios con orgullo, sino con humildad.
- Hubo un rey llamado Sedequías. Dios le mandó mensajes por medio del profeta Jeremías, pero él no quiso escuchar y se puso terco.
- Como no quiso ser amigo de Dios, terminó prisionero de sus enemigos. Ponerse terco contra Dios siempre trae consecuencias, aunque al principio parezca que no pasa nada.
- Dios le mandaba mensajeros a su pueblo porque lo amaba y quería salvarlo, pero ellos se burlaban. Burlarse de quien te habla de parte de Dios es burlarse de Dios.
- Haz a Dios tu amigo: escúchalo, obedécelo y no discutas cuando te corrija. Él es el mejor amigo que puedes tener.
Cuando alguien te corrige, ¿te pones terco o escuchas?
Esta semana, cuando tus papás o tu maestra te corrijan, escucha sin discutir.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
