Mega Zoé
Estudio #1424Iglesia en las casas

Has a Dios Tu Amigo

Has a Dios Tu Amigo enseña a volver al Señor con arrepentimiento y permanecer en la verdad.

Antiguo TestamentoJob3 min lectura

Cuando Job pregunta: ¿Cómo se justificará el hombre ante Dios? No está inquiriendo, (indagar, averiguar o examinar cuidadosamente) acerca del camino de salvación, "sino expresando la inutilidad de estar probando siempre su inocencia ante Aquel que es tan grande".

Es absurdo (ridículo) discutir con Dios.

"Uno no podría responder a una cosa entre mil."

Él es soberano, sabio y todopoderoso, como puede verse en la manera en que "controla los montes, la tierra, el sol, las estrellas, el mar y maravillas sin número".

Ciertamente yo sé que es así: ¿Y cómo se justificará el hombre ante Dios?

Es una piadosa confesión de la pecaminosidad del hombre, de la suya en particular, de forma que si Dios nos tratase como merecen nuestros pecados, estaríamos perdidos.

(Job 9:3) Job siente como verdad incontestable que nadie puede contender con Su Hacedor.

En disputa: Si quisiera discutir con Él en litigio (pleito) ante tribunal, como se ve por el contexto anterior, "no le podrá responder a una cosa entre mil".

Cuando Dios habló a Job desde un torbellino (Job caps. 38 y 39) y le dirigió múltiples preguntas, Job no pudo responder ni a una sola de ellas.

Igualmente, Dios puede acusarnos de mil ofensas y no podemos responderle para excusarnos de una sola de ellas.

En combate: ¿Quién se enfureció contra Él y le fue bien?

No puede presentarse ningún caso de ningún pecado que se haya atrevido a enfurecerse contra Dios y que no haya hallado que es demasiado duro para él, pagará caro su insensatez (imprudencia, irresponsabilidad, necedad, disparate).

(2 Crónicas 36:13, 16) Los pecados que atrajeron esta tremenda ruina.

Sedequías, en cuyo reinado ocurrió (la ruina de Judá) y (Jerusalén), la ruina la hizo venir sobre sí con su "insensatez" (necedad, imprudencia, irresponsabilidad).

Si hubiese hecho a Dios su amigo suyo, Él le habría salvado de la ruina.

Jeremías le trajo mensajes de parte de Dios, pero se le culpa aquí de que no se humilló delante del profeta Jeremías (2 Crónicas 36:12).

"Al rehusar así ser siervo de Dios, fue hecho esclavo de sus enemigos."

Si hubiese sido fiel al pacto que hizo con el rey de Babilonia, esto también habría podido preservarle de la ruina, pero se rebeló (2 Crónicas 36:13) también contra él después de haberle jurado continuar siendo tributario suyo.

Esto provoca al rey de Babilonia a tratarlo con tanta severidad.

Lo que definitivamente arruinó a Sedequías fue, no solo que "no se volvió a Jehová Dios de Israel" sino que "endureció su cerviz" y obstinó su corazón a no hacerlo. (13)

Se negó, pues, a curarse y por tanto a vivir.

(2 Crónicas 36:14) El gran pecado que ocasionó esta ruina es la idolatría.

Los sacerdotes y aún el jefe de los sacerdotes, que tenían la obligación de oponerse a la idolatría, fueron los cabecillas de esta "prevaricación" (pervierte e incita a alguien a faltar a las obligaciones de su religión u oficio).

(2 Crónicas 36:15) Dios mostró su tierna compasión hacia su pueblo al enviarles profeta.

Este pecado se agravó notablemente con el mal trato que dieron a los profetas de Dios, enviados para provocar al arrepentimiento.

Expresamente se dice que la razón por la que Dios les enviaba estos profetas era "porque Él tenía misericordia de su pueblo y del lugar de su morada (iglesia) y por este medio, quería preservarlos de la ruina.

Más ellos hacían escarnio (burla, mofa, ridiculización, agravio, ofensa, ultraje) de los mensajeros de Dios y menospreciaban sus palabras burlándose de sus profetas. (2 Crónicas 36:16)

Ejemplo el maltrato que dieron, por este tiempo, al profeta Jeremías.

"Esto atrajo una subida de la ira de Dios contra su pueblo y no hubo remedio."

Pues pecaban contra el único remedio = (el que puede reparar un daño, reparación).

No hay nada que provoque tanto a Dios como el maltrato que se da a sus fieles ministros y aún a sus fieles siervos, pues lo toma como hecho a Sí mismo: "Saulo, Saulo, ¿Por qué me persigues?" Amén

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz