Se puede hacer disimulo que amamos a Dios; se puede disimular que se tiene al Señor y tener una vida en desorden, en la carne: (2 Crónicas 12:1). Roboam y su pueblo abandonaron a Dios. Anduvo por algún tiempo en el buen camino de David, pero se fue volviendo remiso (flojo, pone poca voluntad) en el culto de Dios. Mientras temió que su reino se tambalease, cumplió con su deber a fin de que Dios le fuese propicio; pero cuando pensó que su trono estaba consolidado, creyó que ya no necesitaba más religión y podía dispensarse de ella (religión).
El mal ejemplo debe ser evitado. (Levítico 20:23) Su peligro. Marchaban a una tierra infectada, inyectada. "Vosotros poseeréis la tierra de ellos… tierra que fluye leche y miel en la que tendrían bienestar si guardaban su integridad. Pero al mismo tiempo, era una tierra llena de ídolos, de idolatrías y costumbres supersticiosas, a las cuales, podían aficionarse. Habían traído consigo de Egipto una extraña disposición a contagiarse de tales infecciones. (Proverbios 22:24-25) Un oportuno consejo a no trabar amistad íntima con una persona de mal genio, "pues quien fácilmente se enfada", se ofende y se resiente. No es persona apropiada para tenerla por amigo, pues no solo se puede enfadar fácilmente con nosotros, sino que esperará que también nosotros nos enfademos con otras personas, como él hace, y de ese pecado tendremos nosotros la culpa. Dios habría determinado exterminar en el desierto a esta rebelde generación. Lo que estaba en el fondo de su desobediencia a Dios y de su negligencia de las instituciones que les había establecido, era el secreto afecto que abrigaban hacia los ídolos de Egipto. Si había mal no era por falta de advertencia; en las manos de uno está el bien o el mal. (Hebreos 4:11) El reposo de Dios sigue estando disponible. Se precisa de diligencia para entrar en aquel reposo. Se nos exhorta a que procuremos la seguridad que de nuestra "única" esperanza es Cristo el Señor. Debemos resistir con diligencia toda tentación de meramente profesar fe en Él y luego renunciar a Él en el ardor del sufrimiento y de la persecución. Su pueblo fue negligente. Trataron con ligereza las promesas de Dios. Desearon a Egipto, la tierra de su servidumbre. El mundo le trata mal: muerte. No fueron diligentes en apropiarse de "las promesas de Dios por la fe". El resultado fue que nunca llegaron a Canaán, aquellos que salieron de Egipto. Su ejemplo debería servirnos de advertencia. (2 Pedro 3:17) Cuidemos nuestras vidas no sea que caigamos, arrastrados por el error de los inicuos (malos, injustos, malvados, perversos), "caigáis de nuestra firmeza, los creyentes han de estar constantemente "en guardia" contra el peligro del "error". El conocimiento de que siempre habrá falsos maestros que corromperán (alterar la forma de algo, dañar, pudrir, depravar - "para mí esto es el verdadero significado") e imitarán la verdad, debería mantenernos alerta. Es fácil para los incautos (no tienen malicia, es fácil de engañar, simple, inocente) ser arrastrados por el "error de los inicuos (malvados, injustos) y perder el equilibrio espiritual. "Arrastrados por el error de esos libertinos y caigas de vuestra firme posición". Sabiendo de antemano acerca de los falsos maestros y le ha recordado repetidamente. Siempre estamos en peligro de ser seducidos por ellos. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
