Una muchacha, esclava de Naamán (2), era de Israel. Siria, con bandas armadas se la habían llevado cautiva de la tierra de Israel. Esta dijo a su señora: Si rogase (objetivo) (el punto de lo que necesita, al centro de conseguir u obtener un favor, un servicio o un bien determinado) "mi señor" 'al profeta" que está en Samaria, "él lo sanaría de su lepra".
I. Naamán consulta al rey de Siria, es un hombre sujeto a su rey.
A. Es enviado por el rey, al rey de Israel.
1. Él lleva regalos al rey, carta (7): un insulto y un pretexto para hacerle la guerra.
2. ¿Soy yo Dios?
3. ¡Que sane un hombre con lepra!
4. Pensó que el rey de Siria lo quería entrampar.
5. De rey a rey, el de Siria, pensó que le podía ayudar a ser fiel servidor, que le llevaba de muchas victorias a ganar a Siria, era el general del ejército, era hombre valeroso en extremo, pero leproso.
6. Pues tantas cualidades buenas, pero ese general, te aseguro que organizó todas las derrotas que tuvo Israel con Siria.
7. A los ojos del rey de Israel, era un enemigo.
8. Además el rey de Israel no era sanador de personas, porque pues le parecía burla, buscaba ocasión contra Él.
9. (8) Eliseo: Venga ahora a mí, y sabrá que hay profeta en Israel.
10. Un profeta, porque todos eran idólatras, Dios que tenía poder para limpiar y sanar a aquel hombre.
11. (9) Eliseo no habló "personalmente" con Naamán; su palabra sería suficiente si éste se guiaba por la fe.
12. El manso tiene fe, no altivez, ni razonamiento, y lo menos el ego, es fe la que lleva a ganar, porque la fe conquista lo imposible para el hombre.
13. Eliseo envió un mensaje a Naamán, mandándole "lavarse siete veces" en el río Jordán (10).
14. Fácil le es al manso la obediencia.
15. El orgullo se hace retroceder por él mismo.
16. Naamán (11) esperaba un modo de sanar más dramático (exagerado, disgusto excesivo) y con más pompa que éste.
17. Te puedes imaginar si Jesús tenía algo de esto.
18. Protestó "yéndose" enojado y diciendo que "las aguas de Damasco" eran superiores a las del "Jordán".
19. Naamán tenía dos enfermedades: el orgullo y la lepra.
20. Necesitaba ser sanado tanto de la primera como de la segunda.
21. Naamán debía descender del "carro del orgullo", después, "lavarse de acuerdo con el modo que le fue ordenado.
22. Aquellos criados (12) lo persuaden de que haga lo que el profeta le ordenó.
23. ¡Tan leproso, y cuán orgulloso porque era un general!
24. Se ha dicho bien que "Se tragó su orgullo y desapareció su lepra".
25. (15) He aquí ahora conozco que no hay Dios en toda la tierra sino en Israel.
26. Con todo quería darle presente: Vive Jehová, en cuya presencia estoy", que no lo (16) aceptaré, pero él no quiso.
27. (20) Pero Giezi, obsesionado con avaricia, codició los regalos de Naamán que Eliseo había rehusado.
28. Así que fue tras Naamán el sirio y le dijo que Eliseo le había enviado (20) a recoger los regalos para darlos a dos jóvenes profetas que venían del monte de Efraín.
29. Tomó el dinero y los vestidos y los llevó a su casa.
30. Eran del profeta, y no los quiso; la razón, Eliseo sólo lo sabe.
31. El que lo lleva a la casa para esconderlo.
32. Eliseo, fue instrumento para la caída del codicioso Giezi; para Eliseo era el pago de sus milagros.
33. ¿Quién lo puede discutir? Vaya al cielo y discútalo con el divino Dios.
34. Como profeta (26) que era, Eliseo a menudo recibía revelaciones especiales del Señor.
35. Fue informado de lo que su siervo había hecho y cuando Giezi llegó, Eliseo lo descubrió.
36. Giezi pronto hubo de entender que el "Espíritu de profecía" no podía ser engañado y que era en vano tratar de mentirle al "Espíritu Santo"; este es el terrible, y gran problema, nadie puede meterse al área del Espíritu Santo y mentirle.
37. "Has dicho que no fuiste a ninguna parte, pero, ¿No estaba también allí mi corazón?
38. Le recordó al siervo codicioso que no era "tiempo de tomar dinero" a una situación que pareciera que la sanidad, la pagó el dinero de Siria; dejar ver que el don gratuito de la gracia de Dios no era gratuito.
39. Giezi salió de allí con "la lepra de Naamán".
40. Así queda marcada con la marca de la infamia (vileza, maldad, que afecta el honor de una persona), llevándose esta marca por dondequiera que vaya.
41. ¿De qué le aprovechó a Giezi haber ganado dos talentos de plata, cuando por ello perdió su salud, su honor, su paz y, si no se arrepintió, un alma a gritos por la eternidad. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
