Por los santos ora Pablo con la gran sabiduría que Dios le otorga. Los gentiles, los que habían llegado a ser por unión con Cristo. Dobla rodillas Pablo ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo. Esta unión con Cristo no es un mérito nuestro. Es que nuestro Salvador, su cuerpo fue destrozado, destruido en dolor, angustia, humillado, burlado, despreciado, ridiculizado, abatido, desfigurado, ensangrentado, traicionado, quedando solo con todos nuestros pecados en un madero (la cruz), dejado (Mateo 27:46) gritó a gran voz, con fuerza: ¿Por qué me has desamparado? En un instante es separado de la fuerza de Dios. Así es el sacrificio de nuestro Señor, se culpa de todo nuestro mal, para que tú seas limpio: Digo yo, ¿y se le puede traicionar a Él? Sí, lo hacen.
Pablo dobla sus rodillas al Padre por los santos.
Aquel de quien toma nombre toda parentela en los cielos y en la tierra. (Efesios 3:15)
Que todos los redimidos en el cielo y en la tierra lo contemplan a Él como "Cabeza de familia."
Que todos los seres creados, angélicas y humanas, le deben su existencia no solo como individuos, sino también como familias.
Las familias en el cielo incluyen los varios grados de criaturas angélicas.
Las familias en la tierra son las diferentes razas que surgen de Noé y que se dividen ahora entre las varias naciones.
Toda la paternidad en el universo deriva (nacer, proceder) ser nombre de Él.
La Paternidad de Dios es el original e ideal.
De quien toda paternidad, terrenal o celestial, deriva su nombre.
Alguien comenta (16) de este versículo: (pasmado, asombrado a mirar con tranquilidad recreándose en la visión, por largo tiempo maravillado); No podemos dejar de sentirnos atónitos ante la magnitud de la petición de Pablo: Que es dé, conforme a las riquezas de Su gloria.
Con una abundancia en proporción (armonía, conformidad) con las riquezas de Su gloria: no "según la" estrechez de "nuestros corazones."
Una persona rica podría dar una cantidad insignificante; sería de sus riquezas; pero no "conforme" (de acuerdo, según, acorde) a ellas.
Pablo pide que Dios dé "conforme a las riquezas" de Sus perfecciones.
Ya que el Señor es infinitamente rico en gloria, ¡que los santos se dispongan para un diluvio!
¿Por qué deberíamos pedir tan poco de un Rey tan grande?
La petición es que seamos (vigorizados, fuerte, robusto) fortalecidos con poder en el hombre interior por medio de Su Espíritu.
La bendición que se busca es "poder espiritual."
No el poder para llevar a cabo milagros espectaculares, sino el vigor (fuerza) espiritual necesario para ser cristianos "maduros", estables e inteligentes.
No pensemos que lo que hacemos es grande, predicar, cantar; cuando se nos ve la cara es cuando maduramos espiritual, cuando somos estables (permanente, duradero, firme), e inteligentes en la sabiduría divina.
Eres porque piensas que eres importante en lo que puedes tus expectativas que son: lo que se ve de ti, que mandar, que haces algo en la Iglesia etc.
En el hombre "interior" por medio de Su Espíritu.
Aquel que imparte este poder es el "Espíritu Santo".
Naturalmente, Él puede darnos fuerzas solo en tanto que nos alimentamos de la palabra de Dios, "en tanto que respiramos el puro aire de la oración", y en tanto que nos ejercitamos "en un servicio diario para el Señor."
No pidas, no hagas donde tú eres el que brilla, deja a Dios grande en tu vida dándole a Él la gloria y agradecimiento por todo lo que Él ha hecho por ti.
Este poder es experimentar en el hombre interior, es decir, en la parte espiritual de nuestra naturaleza.
(Romanos 7:22) Lo que soy interior (donde no te ve nadie) me deleito en la ley de Dios, la pureza, la santidad para Él.
En tu santificación para tu bien, porque tendrás paz, no desespero por ser grande, predicar, hacer cosas grandes que tú piensas, sentarte en la primera silla.
Es "el hombre interior" el que es renovado cada día, aunque el hombre exterior "está desgastándose" (2 Corintios 4:16).
Aunque es de Dios, nuestro "hombre interior" necesita fortaleza, crecimiento y desarrollo.
En lo que tenemos que hacer: fortaleza, crecimiento y desarrollo.
No seamos niños espirituales, seamos adultos por medio de la santidad y la madurez.
Cuando quieres cosas que parecen ser espirituales, la vanidad es la que necesita ser reconocida.
Jesús fue a la cruz, hizo silencio todo lo que pudo por no tener que ver todo lo que le venía encima: "Quita de mí esta copa."
No busques lo que no hay, busca lo que las Sagradas Escrituras enseñan para sus "simples hijos." Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
