Del surgimiento (salir) de una nueva generación, la cual estaba tan enteramente entregada a las cosas del mundo, "que les importaba muy poco del verdadero Dios y "del servicio que debían prestarle, por lo que fácilmente se desviaron hacia los falsos dioses y sus abominables supersticiones. En Deuteronomio 6:5 Dios les manda lo que deben hacer: "Y amarás a Jehová tu Dios de todo corazón y de toda tu alma y con todas tus fuerzas." La desobediencia condujo a la triste situación del versículo 10. La falta de liderazgo "espiritual" (tu padre) resulta en la correspondiente desobediencia del pueblo de Dios. La generación previa (anterior) "no había enseñado a sus hijos el temor" "de Jehová ni a guardar Sus mandamientos." La negligencia (falta de cuidado), tu falta de atención (que se aparten del Señor), de los padres produjo a la apostasía (rechazo de Dios, el primer apóstata como tal fue el mismo Lucifer, la negación de la fe) de sus hijos.
Israel abandonó a "su Dios."
No fue a alguien desconocido.
En general, hicieron lo malo.
Nada peor pudieron hacer que provocar así a Dios.
Nada más perjudicial para ellos mismos.
Lo hicieron ante los ojos de Jehová. (V. 11).
(V. 12) Dejaron a Jehová; este fue uno de los dos grandes males que hicieron; (Jeremías 2:13) Porque dos males han hecho mi pueblo: a. me dejaron a Mí, fuente de agua viva y b. cavaron para sí cisternas, cisternas rotas que no retienen agua;
Han hecho un gran esfuerzo para el mal al cavar las cisternas.
Cisternas rotas, es decir, llenas de grietas, que no retienen las aguas.
Ellos dejaron fuente de agua viva, la segunda: cavaron para sí cisternas, "cisternas rotas" que no retienen agua.
Ídolos como una cisterna rota, se escapa el agua, esa agua es estancada, aun con todo esfuerzo.
Fuente de agua viva.
Se habían unido por pacto a Jehová, pero ahora lo abandonaron, como una mujer que se separa traidoramente de su marido.
(V. 13) Baal y Astarot, todo de su desenfreno con el pecado.
Así son los dioses por los que cualquiera deja a Dios.
(V. 14-15) El Dios de Israel fue provocado a ira por ello y los "entregó" "en manos de sus enemigos."
La balanza de la victoria se inclinó de la parte contraria.
Dios estaba dispuesto a conceder el éxito a quienes no le habían conocido ni le habían pertenecido, antes que a quienes después de conocerle y pertenecerle, le habían abandonado.
La balanza del poder se volvió igualmente, por supuesto, contra ellos.
El Dios de infinita misericordia tuvo compasión de ellos en sus momentos de apuro, aunque ellos se habían metido en el apuro por su insensatez y su pecado y les proporcionó liberación.
La fuente de esta liberación.
Brotó puramente de la tierna compasión de Dios; la razón se hallaba dentro de "Sí" mismo, no en los merecimientos de ellos.
Ellos mismos gemían bajo la opresión de sus enemigos (V. 18).
Los instrumentos de su liberación.
Dios levantaba jueces de entre ellos, conforme lo requería la ocasión; hombres a quienes Dios capacitaba por modos extraordinarios y con poderes especiales para reformar y libertar a Israel y con quienes Jehová estaba para coronar sus empresas con magníficos resultados.
Obsérvese:
Que aun en los días de mayor degeneración y de mayor agobio para la iglesia, habrá "quienes sean capacitados por Dios para reavivar lo mortecino (sin fuerza, vigor, casi muriendo) y enderezar lo torcido.
Que Dios reviste de "prudencia y valor a ciertos hombres", y les "da corazón y ánimo" para actuar y aventurarse a "empresas difíciles."
Todos los que de alguna manera son una bendición para su país, han de ser "considerados como un regalo de Dios."
(V. 17-19) Los degenerados del pueblo no se reformaban de modo efectivo y permanente, ni siquiera mediante la acción de los jueces.
Habían sido desposados con Dios, pero quebrantaban el vínculo conyugal y se prostituían con otros dioses.
La idolatría es adulterio espiritual.
(V. 19) Se corrompían más que sus padres, como esforzándose en superarles, en multiplicar dioses extraños e inventar formas de adoración profanas e impías, en flagrante (obvio, claro, indudable) contradicción a los esfuerzos de los reformadores.
(V. 21-23) La justa decisión de Dios, por ese motivo, de continuar castigando al pueblo con la vara del escarmiento.
Después de la muerte de Josué, fue poco lo que se hizo, durante mucho tiempo, para echar del país a los cananeos: Israel era indulgente (misericordioso, compasivo, tolerante) con éstos y "se iba familiarizando con ellos", por lo cual Dio resolvió "no volver a arrojarlos" (21).
Dios abandonó a Israel a sus propios temores y a sus propios engaños.
Lo que no se saca de la vida queda permanente.
(Romanos 1:28) De manera semejante las personas ceden a sus malvados deseos y corruptas pasiones, por lo que Dios les entrega justamente en manos de su propia corrupción bajo el poder del pecado, "con lo que se precipitan rápidamente en la más completa ruina." Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
La Apostasía Está En La Puerta Tocando
Jueces 2:11-23
“Dejaron a Jehová el Dios de sus padres, que los había sacado de la tierra de Egipto, y se fueron tras otros dioses, los dioses de los pueblos que estaban en sus alrededores”
Se levantó una generación que no fue enseñada, abandonó al Dios de sus padres y dejó que la apostasía entrara por la puerta. Lo que un pueblo no saca de su vida se le queda para siempre. Estos son los puntos para la semana.
- Surgió una nueva generación tan entregada a las cosas del mundo que le importaba muy poco el verdadero Dios. La generación anterior no les había enseñado el temor de Jehová ni a guardar sus mandamientos.
- La falta de liderazgo espiritual en el hogar resulta en la desobediencia del pueblo de Dios. La negligencia de los padres, su falta de atención, produjo la apostasía de sus hijos: la negación de la fe.
- Israel no dejó a un desconocido: abandonó a su Dios, el que los sacó de Egipto, y lo hizo delante de sus ojos. Como dice Jeremías, dejaron la fuente de agua viva y cavaron cisternas rotas.
- Los ídolos son como una cisterna rota: aun con todo el esfuerzo de cavarla, el agua se escapa o se queda estancada. La idolatría es adulterio espiritual, como la mujer que se separa traidoramente de su marido.
- Dios fue provocado a ira y los entregó en manos de sus enemigos; la balanza de la victoria se inclinó a la parte contraria. Por dondequiera que salían, la mano de Jehová estaba contra ellos.
- Aun así, Dios tuvo compasión en sus apuros y les levantó jueces. Esa liberación brotó de su tierna misericordia, no de los merecimientos de ellos: aun en los peores días, Dios levanta quien enderece lo torcido.
- Pero al morir el juez volvían atrás y se corrompían más que sus padres. Como fueron tolerantes con los cananeos, Dios dejó esas naciones para probarlos: lo que no se saca de la vida queda permanente.
Siéntate esta semana con un hijo, un nieto o un joven de la iglesia y enséñale un mandamiento del Señor, para que la próxima generación no crezca sin el temor de Jehová.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Cisternas Rotas Sin Agua
Jueces 2:11-23
Para leer en voz alta con los niños
“Dejaron a Jehová el Dios de sus padres, que los había sacado de la tierra de Egipto, y se fueron tras otros dioses, los dioses de los pueblos que estaban en sus alrededores”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: el pueblo de Israel se olvidó de Dios, que los había sacado de Egipto, y se fue detrás de dioses falsos. El estudio compara esos ídolos con un pozo rajado: por más que lo caves, el agua se escapa.
- Aquellos papás no les enseñaron a sus hijos a amar a Dios ni a obedecerle. Por eso los hijos crecieron sin conocerlo y se fueron detrás de lo que hacían los vecinos.
- Dios es como una fuente de agua viva que nunca se seca. Los ídolos son como un pozo con grietas: trabajas mucho cavándolo, y se queda vacío.
- Dejar a Dios trae consecuencias. Israel empezó a perder contra sus enemigos, porque la mano de Dios ya no peleaba a su favor. Dios veía todo lo que hacían.
- Pero Dios los amaba y oyó cuando lloraban. Les mandó jueces, personas valientes, para rescatarlos. Los ayudó porque Él es bueno, no porque ellos se lo merecieran.
- Cuando el juez se moría, el pueblo volvía a hacer lo malo, y peor que antes. Lo malo que no sacas de tu vida se queda ahí y sigue creciendo.
- Tú puedes escoger la fuente de agua viva: escuchar lo que te enseñan de Dios en casa y en la iglesia, y obedecerle aunque tus amigos hagan otra cosa.
¿Qué cosa te puede alejar de Dios, como un pozo roto?
Esta semana, pídeles a tus papás que te enseñen un versículo y apréndetelo de memoria.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
