Josué se debía a los gabaonitas (Gabaón). Aunque con astucia llegaron al pueblo de Israel, el asunto fue que los gabaonitas se hacen pasar por embajadores para hacer alianza (aliar-pacto, acuerdo, unir) con Israel. Mienten, dicen que son lejanos, pero es falso, son cercanos. Los príncipes de las congregaciones habían jurado. Ya no le podían tocar. Se le da castigo, ellos tenían que ser aguadores y leñadores para toda la congregación. Gabaón es entrampada en las demás ciudades y piden socorro a Josué.
Gabaón fue atacado y piden socorro a Israel.
Se necesitaba un hombre de fe y gran pasión.
Dios le anima en esta decisión.
Sabía que al haber ellos abrazado la fe y el culto al Dios de Israel, se habían unido a cobijarse bajo la sombra de Sus alas.
Como a siervos suyos, él se había obligado a protegerlos.
(9:22, 23, 27) Los libró de la mano de los hijos de Israel y no le mataron.
Dios le dio ánimo a Josué en esta obra: (Josué 10:8) No tengas temor de ellos; es decir; (A) No dudes de la bondad de tu causa "ni de la claridad de tu llamamiento". (B) No temas el poder del enemigo; porque yo los he entregado en tus manos.
Josué cuán pronto se dispone a ejecutar su decisión y Dios le ayuda en la ejecución de su propósito.
"La gran habilidad de Josué" y "el poder de Dios que obra eficazmente para derrotar al enemigo".
En esta acción "Josué mostró su buena voluntad" "en la prisa que dio para socorrer a Gabaón". (Josué 10:9).
Ahora que la cosa estaba madura para llevarla a cabo. "Nadie estaba tan presto como "Josué", aunque antes pareciese lento".
Marchó durante toda la noche, "decidido" "a no dar descanso a sus ojos "ni sopor (adormecimiento, somnolencia) a sus párpados hasta haber llevado a cabo su empresa.
No podemos ser holgazanes (que tiene poca disposición para hacer algo que requiere esfuerzo o constituye una obligación, especialmente trabajar), sino esforzados.
La gran fe de Josué y el poder de Dios hace al coronar la fe de Josué con el estupendo milagro de detener la marcha del sol, hace así que se prolongase el día de la victoria de Israel hasta la total derrota del enemigo.
Las piedras de granizo no caían de un lugar más alto que las nubes; pero, para mostrar que el auxilio le venía a Josué de un lugar más alto, el sol mismo, que con su constante moción (acción y efecto de moverse o ser movido) prestó sus servicios a la tierra entera, se detuvo en esta ocasión para hacer un favor especial a "los israelitas".
Vemos que: (a) Fue grandiosa en los labios de Josué la frase: "Sol, detente".
Manda al sol que se detenga en Gabaón, el lugar de la acción bélica (de guerra) y da a entender que lo que intentaba con esta petición era que Israel "cobrase ventaja sobre sus enemigos".
La maravillosa respuesta a la petición de Josué.
Tan pronto como Josué pronunció la frase, "el sol se detuvo".
(Josué 10:12) Josué habló al Dios de milagros y todo sobrenatural.
Dios no iba a dejar a Su pueblo devastado y destruido.
Que el enemigo no tuviese una noche para descansar y reagrupar sus fuerzas.
(Josué 10:13) "Se detuvo" se indica un retraso o paro de la rotación de la Tierra en torno a su eje.
Así prolongando las horas que los israelitas tenían para perseguir y destruir el enemigo antes de que pudiera escapar a la seguridad de sus ciudades amuralladas.
Literalmente en lenguaje descriptivo es decir que el sol y la luna se detuvieron.
Se ha dicho varias "explicaciones naturales" de lo que sucedió en esta ocasión.
Tan sencillo: Pero es suficiente saber que fue un milagro que resultó en un día prolongado para la batalla.
Cómo lo hizo no es pregunta para nosotros… No nos toca tratar de explicar o apocar los milagros, sino de glorificar al Dios de ellos.
La batalla había sido una hazaña tremenda para Josué e Israel.
Habían marchado toda la noche y luego peleado durante todo el día más largo de la historia.
Se habían (Josué 10:10-11) esforzado más allá de los límites ordinarios, sin embargo, la victoria era del Señor.
(Mateo Henry) Pero ¿Por qué tuvo Josué que esforzarse tanto a sí mismo y a sus hombres?
¿No le había prometido Dios que sin falta entregaría al enemigo en sus manos?
"Es cierto que así había dicho; pero las promesas de Dios no son dadas para relajar" y suprimir (hacer que desaparezca o deje de existir, eliminar, quitar), sino "para avivar" y "animar" nuestros esfuerzos. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
