Jesús hablaba estas palabras; recordó tres ciudades de Galilea que habían tenido mucho mayor privilegio que ninguna otra. Le habían visto llevar a cabo Sus poderosos milagros en sus calles. Habían oído Su enseñanza llena de gracia. Pero le habían rechazado de plano.
Si los milagros que se habían hecho en Corazín y Betsaida.
Se hubieran hecho en las antiguas Tiro y Sidón.
Aquellas ciudades costeras se habrían sumido (abatir, hundir) en el más profundo arrepentimiento.
Por cuanto las ciudades de Galilea "no fueron movidas" por las obras de Jesús, su juicio sería más severo que el de Tiro y Sidón.
Quede claro, Corazín y Betsaida fueron las ciudades de milagros; milagros de los panes y los peces, caminó sobre el agua, devolvió la vista a un ciego; nacieron los apóstoles Pedro y Andrés.
Capernaum, donde Jesús se fue a vivir, hizo base durante Su ministerio.
Aquella ciudad fue levantada en privilegio hasta los cielos.
Pero menospreció a su más notable "Ciudadano" y perdió su oportunidad.
Por ello, "hasta el Hades" será "abatida" en juicio.
(Proverbios 28:14) Bienaventurado el hombre que "siempre teme" a Dios.
Dichoso el hombre que tiene miedo; pero "el que endurece su corazón caerá en el mal".
Hermano por miedo debemos entender, el temor al pecado y a "las consecuencias del pecado"; por "endurecer el corazón" se entiende desechar este temor, menospreciar el castigo de Dios y cometer el pecado a plena conciencia.
Cuando se peca viene sobre uno el castigo de separación de Dios.
¡Y ay de uno, cuán mal podemos llegar!
Entiende por "miedo" la prudencia ante el peligro; por "endurecer el corazón" es un atrevimiento temerario; acción peligrosa con valor e imprudencia. (Proverbios 28:26) El que confía en su propio corazón es necio.
(Proverbios 29:1) El que continua en su pecado a pesar de repetidas advertencias, de "repente será quebrantado y no habrá" esperanza de más oportunidades.
¡Hay que cuidar cuando ocurra la muerte!
Años estuvo Noé llamando al pueblo, pero rehusaron escuchar a Noé.
"El diluvio llegó y fueron destruidos".
Alguien le pregunta por alguien que había estado orando por él: ¿No crees que ya es hora de entregarte al Señor?
Él le contesta: ¿Y qué ha hecho Él por mí?
Ese fin de semana su vida se apagó en una desgracia.
(Romanos 2:5) Aprendemos acerca del juicio de Dios que se gradúa según la acumulación de culpa.
Pablo presenta a pecadores endurecidos y no arrepentidos atesorando "ira" para sí mismos, como si estuviesen acumulando "una fortuna de oro y plata".
(Apocalipsis 20:11-15) ¡Qué fortuna será en el día en que la "ira" de Dios sea finalmente revelada en el "juicio" del Gran Trono Blanco!
Luego somos introducidos ante el juicio del "gran trono blanco".
Es "grande" por las cuestiones implicadas y blanco por la perfección y pureza de las sentencias pronunciadas.
Quien se sienta como Juez es el Señor Jesús (Juan 5:22-27).
La expresión "de delante del cual huyeron la tierra y el cielo" indica que este juicio tiene lugar en la eternidad, tras la destrucción de la actual creación (2 Pedro 3:10).
"Los muertos grandes y pequeños", están de pie delante de Dios.
El libro de la vida contiene los nombres de todos los redimidos (Apocalipsis 20:15) por la preciosa sangre de Cristo.
Los otros libros contienen un detallado registro de las "obras" de los perdidos.
Ninguno de los que comparecen en este juicio está registrado en el "libro de la vida".
El hecho de que su nombre "no" esté allá "le condena", pero el registro de sus malvadas obras determina el "grado" de su castigo.
El (Apocalipsis 20:13) mar entregará los cuerpos de los que han sido sepultados en su seno.
Los sepulcros que es la Muerte han de entregar los cuerpos de los inconversos que han sido enterrados.
El Hades dará las almas de todos los que "murieron en incredulidad".
Los cuerpos de las almas serán reunidos para estar en pie ante el Juez.
Habrá grado de castigo como grados de recompensas.
(Apocalipsis 20:14) Cuando leemos que la Muerte y el Hades son lanzados al lago de fuego, esto se refiere a la integridad de la persona: espíritu, alma y cuerpo.
Esta es la "muerte segunda explica el texto; el lago de fuego.
Diferencia entre el Hades y el infierno.
Los inconversos que han muerto, el Hades es un estado que carece de cuerpo de castigo consciente.
Es una especie de celda de castigo, una condición intermedia donde esperan el Juicio del Gran Trono Blanco.
Para los creyentes que han muerto, el Hades es un estado de bienaventuranza (carece de cuerpo) en el cielo, esperando la resurrección y la glorificación del cuerpo.
(Lucas 23:43) Cuando Jesús murió, fue al Paraíso, que Pablo identifica con el tercer cielo (2 Corintios 12:2, 4), la morada de Dios.
El infierno es la cárcel definitiva de los malvados muertos.
Es lo mismo que el lago de fuego y la muerte segunda.
El factor decisivo en este juicio es si el nombre de uno está "escrito en el libro de la vida".
En realidad, si el nombre del acusado hubiese estado escrito en el mismo, habría ya formado parte de la primera resurrección.
De modo que este versículo se aplica solo a aquellos que comparecen delante del Gran Trono Blanco.
(Hebreos 3:13) Se exhorta hoy a que ninguno de vosotros se endurezca por el engaño del pecado.
No dejar a Cristo por religiones que no pueden tratar con el pecado de manera efectiva.
Echarse atrás significa endurecerse "por el engaño del pecado". Amén,
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Dureza
Mateo 11:21
“¡Ay de ti, Corazín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que han sido hechos en vosotras, tiempo ha que se hubieran arrepentido en cilicio y en ceniza.”
Jesús recordó tres ciudades de Galilea que tuvieron mayor privilegio que ninguna otra: vieron Sus poderosos milagros en sus calles y oyeron Su enseñanza llena de gracia, pero le rechazaron de plano. La dureza de corazón ante tanta luz trae un juicio más severo. Estos son los puntos para la semana.
- Si los milagros hechos en Corazín y Betsaida se hubieran hecho en Tiro y Sidón, aquellas ciudades se habrían sumido en el más profundo arrepentimiento. Por no ser movidas por las obras de Jesús, su juicio será más severo.
- Capernaum, donde Jesús hizo base durante Su ministerio, fue levantada en privilegio hasta los cielos; pero menospreció a su más notable Ciudadano, perdió su oportunidad y hasta el Hades será abatida.
- Bienaventurado el hombre que siempre teme al pecado y a sus consecuencias. Endurecer el corazón es desechar ese temor, menospreciar el castigo de Dios y pecar a plena conciencia; el que así hace caerá en el mal.
- El que continúa en su pecado a pesar de repetidas advertencias, de repente será quebrantado, y no habrá esperanza de más oportunidades. Noé llamó al pueblo por años, rehusaron escucharlo, y el diluvio llegó.
- El pecador endurecido y no arrepentido va atesorando ira para sí, como quien acumula una fortuna de oro y plata; el juicio de Dios se gradúa según la acumulación de culpa.
- Ante el Gran Trono Blanco, con el Señor Jesús como Juez, estarán los muertos grandes y pequeños. No estar escrito en el libro de la vida condena, y el registro de las obras determina el grado del castigo.
- Por eso se nos exhorta hoy a que ninguno se endurezca por el engaño del pecado. Echarse atrás, dejando a Cristo por religiones que no pueden tratar con el pecado, es endurecerse.
Si hay una advertencia de Dios que has escuchado una y otra vez sin obedecer, no la dejes para otro día: respóndele esta semana con arrepentimiento.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Ciudades que Vieron Milagros
Mateo 11:21
Para leer en voz alta con los niños
“¡Ay de ti, Corazín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que han sido hechos en vosotras, tiempo ha que se hubieran arrepentido en cilicio y en ceniza.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Jesús hizo muchos milagros en unas ciudades, pero la gente no se arrepintió, y eso era muy grave. En Corazín, Betsaida y Capernaum vieron a Jesús multiplicar panes y peces, caminar sobre el agua y darle la vista a un ciego, y aun así no lo quisieron seguir.
- Esas ciudades tuvieron a Jesús en sus calles. ¡Qué regalo tan grande! Pero vieron los milagros y siguieron igual, con el corazón duro.
- Jesús dijo que otras ciudades, si hubieran visto lo mismo, se habrían arrepentido enseguida. Por eso las ciudades que lo rechazaron tendrían un castigo más fuerte.
- Tú también ves cosas buenas de Dios: oyes Su Palabra y ves oraciones contestadas. Mientras más te enseña Dios, más importante es que le hagas caso.
- Un corazón duro es el que oye «no hagas eso» y lo hace de todos modos. Tenerle miedo a hacer lo malo es bueno: te cuida.
- Noé avisó a la gente por muchos años, pero nadie le hizo caso. Llegó el diluvio, y ya no hubo más oportunidad.
- Un día todos estarán delante de Jesús, el Juez. Lo que más importa es que tu nombre esté escrito en Su libro de la vida.
¿Hay algo que te han dicho muchas veces y todavía no obedeces?
Esta semana, cuando te corrijan, di «sí» a la primera, sin endurecer tu corazón.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
