Mega Zoé
Estudio #1279Iglesia en las casas

Dureza

Dureza llama a caminar con sabiduría espiritual y volver al Señor con arrepentimiento.

Nuevo TestamentoMateo5 min lectura

Jesús hablaba estas palabras; recordó tres ciudades de Galilea que habían tenido mucho mayor privilegio que ninguna otra. Le habían visto llevar a cabo Sus poderosos milagros en sus calles. Habían oído Su enseñanza llena de gracia. Pero le habían rechazado de plano.

Si los milagros que se habían hecho en Corazín y Betsaida.

Se hubieran hecho en las antiguas Tiro y Sidón.

Aquellas ciudades costeras se habrían sumido (abatir, hundir) en el más profundo arrepentimiento.

Por cuanto las ciudades de Galilea "no fueron movidas" por las obras de Jesús, su juicio sería más severo que el de Tiro y Sidón.

Quede claro, Corazín y Betsaida fueron las ciudades de milagros; milagros de los panes y los peces, caminó sobre el agua, devolvió la vista a un ciego; nacieron los apóstoles Pedro y Andrés.

Capernaum, donde Jesús se fue a vivir, hizo base durante Su ministerio.

Aquella ciudad fue levantada en privilegio hasta los cielos.

Pero menospreció a su más notable "Ciudadano" y perdió su oportunidad.

Por ello, "hasta el Hades" será "abatida" en juicio.

(Proverbios 28:14) Bienaventurado el hombre que "siempre teme" a Dios.

Dichoso el hombre que tiene miedo; pero "el que endurece su corazón caerá en el mal".

Hermano por miedo debemos entender, el temor al pecado y a "las consecuencias del pecado"; por "endurecer el corazón" se entiende desechar este temor, menospreciar el castigo de Dios y cometer el pecado a plena conciencia.

Cuando se peca viene sobre uno el castigo de separación de Dios.

¡Y ay de uno, cuán mal podemos llegar!

Entiende por "miedo" la prudencia ante el peligro; por "endurecer el corazón" es un atrevimiento temerario; acción peligrosa con valor e imprudencia. (Proverbios 28:26) El que confía en su propio corazón es necio.

(Proverbios 29:1) El que continua en su pecado a pesar de repetidas advertencias, de "repente será quebrantado y no habrá" esperanza de más oportunidades.

¡Hay que cuidar cuando ocurra la muerte!

Años estuvo Noé llamando al pueblo, pero rehusaron escuchar a Noé.

"El diluvio llegó y fueron destruidos".

Alguien le pregunta por alguien que había estado orando por él: ¿No crees que ya es hora de entregarte al Señor?

Él le contesta: ¿Y qué ha hecho Él por mí?

Ese fin de semana su vida se apagó en una desgracia.

(Romanos 2:5) Aprendemos acerca del juicio de Dios que se gradúa según la acumulación de culpa.

Pablo presenta a pecadores endurecidos y no arrepentidos atesorando "ira" para sí mismos, como si estuviesen acumulando "una fortuna de oro y plata".

(Apocalipsis 20:11-15) ¡Qué fortuna será en el día en que la "ira" de Dios sea finalmente revelada en el "juicio" del Gran Trono Blanco!

Luego somos introducidos ante el juicio del "gran trono blanco".

Es "grande" por las cuestiones implicadas y blanco por la perfección y pureza de las sentencias pronunciadas.

Quien se sienta como Juez es el Señor Jesús (Juan 5:22-27).

La expresión "de delante del cual huyeron la tierra y el cielo" indica que este juicio tiene lugar en la eternidad, tras la destrucción de la actual creación (2 Pedro 3:10).

"Los muertos grandes y pequeños", están de pie delante de Dios.

El libro de la vida contiene los nombres de todos los redimidos (Apocalipsis 20:15) por la preciosa sangre de Cristo.

Los otros libros contienen un detallado registro de las "obras" de los perdidos.

Ninguno de los que comparecen en este juicio está registrado en el "libro de la vida".

El hecho de que su nombre "no" esté allá "le condena", pero el registro de sus malvadas obras determina el "grado" de su castigo.

El (Apocalipsis 20:13) mar entregará los cuerpos de los que han sido sepultados en su seno.

Los sepulcros que es la Muerte han de entregar los cuerpos de los inconversos que han sido enterrados.

El Hades dará las almas de todos los que "murieron en incredulidad".

Los cuerpos de las almas serán reunidos para estar en pie ante el Juez.

Habrá grado de castigo como grados de recompensas.

(Apocalipsis 20:14) Cuando leemos que la Muerte y el Hades son lanzados al lago de fuego, esto se refiere a la integridad de la persona: espíritu, alma y cuerpo.

Esta es la "muerte segunda explica el texto; el lago de fuego.

Diferencia entre el Hades y el infierno.

Los inconversos que han muerto, el Hades es un estado que carece de cuerpo de castigo consciente.

Es una especie de celda de castigo, una condición intermedia donde esperan el Juicio del Gran Trono Blanco.

Para los creyentes que han muerto, el Hades es un estado de bienaventuranza (carece de cuerpo) en el cielo, esperando la resurrección y la glorificación del cuerpo.

(Lucas 23:43) Cuando Jesús murió, fue al Paraíso, que Pablo identifica con el tercer cielo (2 Corintios 12:2, 4), la morada de Dios.

El infierno es la cárcel definitiva de los malvados muertos.

Es lo mismo que el lago de fuego y la muerte segunda.

El factor decisivo en este juicio es si el nombre de uno está "escrito en el libro de la vida".

En realidad, si el nombre del acusado hubiese estado escrito en el mismo, habría ya formado parte de la primera resurrección.

De modo que este versículo se aplica solo a aquellos que comparecen delante del Gran Trono Blanco.

(Hebreos 3:13) Se exhorta hoy a que ninguno de vosotros se endurezca por el engaño del pecado.

No dejar a Cristo por religiones que no pueden tratar con el pecado de manera efectiva.

Echarse atrás significa endurecerse "por el engaño del pecado". Amén,

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz