Dios honra a Josué y Josué honra a Dios. Así son honrados por Dios los que le honran a Él. Grandes verdaderamente son aquellos con quienes Dios está y "a quienes Él reconoce y usa en su servicio. Mediante la división del Jordán, quedarán convencidos de que Dios está con Josué al introducirlos en Canaán, como estaba con Moisés al sacarlos de Egipto; fue en la ribera del Jordán donde comenzó Dios a engrandecer a Josué.
Ya los espías habían regresado al pueblo, y estaban ante el río.
Ahora el pueblo se enfila para entrar a la tierra prometida, día de victoria.
(Josué 2:10) Rahab, ella cree: hemos oído que Jehová hizo secar las aguas del Mar Rojo delante de vosotros cuando salisteis de Egipto.
Había razones para temer que el Jordán, aquella gran defensa de su país, tampoco les iba a cerrar el paso a los israelitas.
Vinieron hasta el Jordán y reposaron allí antes de pasarlo.
Aun cuando todavía no se les había dicho cómo habían de pasar el río, marcharon por fe ya que se les había dicho que lo pasarían. (Josué 1:11).
El detalle (3:1) de que se levantó de mañana, lo cual indica cuán poco buscaba su propia comodidad.
Quienes han de llevar a cabo grandes empresas, han de levantarse temprano.
Así, había de depender, en su caminar, de la conducción del Arca, esto es de Dios mismo, de cuya presencia el Arca era una señal clara y establecida por Dios.
Se la llama aquí el Arca del Pacto de Jehová, su Dios. (Josué 3:3).
Jehová era el Dios de ellos, un Dios del pacto con ellos.
Aquí estaba el Arca del Pacto.
Anteriormente, el Arca era transportada en el centro de los acampados, pero ahora iba delante de ellos, buscándoles lugar de descanso.
Dentro del Arca estaban las tablas de la ley y sobre ella estaba el propiciatorio (lámina cuadrada de oro, que en la Ley antigua se colocaba sobre el Arca del Testamento).
Habían de depender también de los sacerdotes y levitas, designados para transportar el Arca delante de ellos.
Dondequiera estén las ordenanzas de Dios, allí debemos estar nosotros.
Así, hemos de caminar siempre según la norma de la Palabra y la dirección del Espíritu, así habrá paz sobre nosotros como lo había entonces sobre el pueblo de Israel.
Habían de seguir a los sacerdotes a la distancia en que estos transportaban el Arca, no más adelante; así, debemos nosotros seguir a los ministros del Señor únicamente en lo que ellos sigan al Señor.
En el seguimiento del Arca habían de guardar cierta distancia (Josué 3:4).
Ninguno de ellos debía aproximarse al Arca más de un kilómetro poco más o menos.
De este modo, habían de expresar su reverencia, a fin de que la familiaridad no les hiciese degenerar en menosprecio. (considerar menos).
Aunque el Arca se defendía a sí misma, ella era la que les protegía a ellos.
Así se le podía ver mejor, al ir delante de todo el pueblo: a fin de que sepáis el camino por donde habéis de ir.
Todos tendrían la satisfacción de verla y cobrarían ánimo al verla.
Por cuanto, vosotros no habéis pasado antes de ahora por este camino.
No era un camino trillado, especialmente el Jordán.
"Para estar delante de lo santo".
Se le ordenó (Josué 3:5) que se santificaran, "porque Jehová hará mañana maravillas entre vosotros".
Josué podía decirles de antemano lo que Dios iba a hacer y cuándo lo iba a hacer.
Como prepararse para recibir los descubrimientos de la gloria de Dios y las comunicaciones de su gracia.
"Debemos santificarnos, separarnos de toda otra preocupación," dedicarnos enteramente al honor de Dios" y "limpiarnos de toda "suciedad" de "cuerpo y de espíritu".
A los sacerdotes se les ordenó que "tomasen el Arca y pasaran con ella delante del pueblo".
Transportar el Arca era ocupación propia de los levitas (Números 4:15) pero en esta ocasión fueron encargados de llevarla los sacerdotes, quizá por el cambio que había sido introducido en el orden de la marcha, así como por lo solemne de la ocasión, ya que eran los representantes de todo el pueblo. (Mateo Henry).
Aquí se enseña a los magistrados a que espoleen (estimular a una persona que haga algo, avivar) a los ministros en el cumplimiento de su obra. (Mateo Henry).
Los ministros por su parte han de aprender a ir delante en el camino de Dios.
Al estar delante, han de esperar recibir los más duros golpes, pero también saben en quién han confiado. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
