Ligad vuestros corazones a estas leyes; recordad bien, tanto las promesas como las amenazas; tened en cuenta, tanto las bendiciones como las maldiciones y ahora, atended a este cántico. Que busquen para sus familiares. Los argumentos que usa para persuadirles a cumplir todas las palabras de la ley y perseverar en el temor y servicio del verdadero Dios: La gran importancia de las mismas cosas que les encarga: No es cosa vana; es nuestra vida.
No es algo indiferente, sino la absoluta necesidad.
El gran beneficio que les reportaría (dar beneficio, conseguir, lograr, obtener): Por medio de esta ley haréis prolongar nuestros días en Canaán.
(Proverbios 4:22) (20) Hijo mío, está atento a mis palabras; Inclina tu oído a mis razones (discernimiento, inteligencia, entendimiento, capacidad). (21) No se aparten de tus ojos; guárdalas en medio de tu corazón (En la Palabra de Dios hay un remedio adecuado y completo para todas las enfermedades espirituales) (22); La Palabra es vida a los que la hallan.
Así como nuestra vida espiritual comenzó mediante la Palabra (1 Pedro 1:23), así también se ha de "conservar" y mantener por medio de la Palabra.
(Proverbios 12:28) En la senda de la justicia hay vida y el camino de esa vereda "no tiene muerte".
En el camino de la justicia (moral, virtud=modo firme y permanente a sus actos, obra rectamente, cada uno lo suyo) hay vida; "y a lo largo de su senda hay inmortalidad".
(Ezequiel 20:11) Dios se ha encargado de enseñar en la tierra lo que es bueno para el ser humano, sin equivocarse y dio lo justo de enseñanza.
Y aquel que es capaz de cumplir lo que es bueno para su vida vivirá.
Les dio estatutos y ordenanzas para su bien y les impuso.
(Ezequiel 33:19) (15-20) No tan solo ha dejado el pecado, sino que ha aprendido a hacer el bien.
Y en este bien, (15) continua "sin cometer iniquidad"; aunque no está libre de debilidad, no está tampoco bajo el dominio de la iniquidad: "Vivirá ciertamente y no morirá.
Hay una clara separación entre él y el pecado.
No se le recordará ninguno de los pecados que había cometido; esto es, ningún pecado pasado será el menor obstáculo al perdón completo, ni disminuirá en nada la gloria que le está preparada.
(Lucas 10:25-28) (Samaritano) Maestro, ¿haciendo qué cosa heredaré "la vida" eterna?
Al fin y al cabo, no es esta vida, es la eterna que uno se preocupa.
Jesús se encuentra con el intérprete de la ley, un experto con la Ley de Moisés, tal vez no muy sincero en preguntar.
Era poner en apuro y atrapar al Salvador, tal vez podía pensar que el Señor iba a repudiar a la Ley.
Para él, Jesús era únicamente un Maestro y la "vida eterna" era algo que podía ganarse o merecerse.
Si hubiere venido para el arrepentimiento para la vida eterna, el Maestro le hubiese enseñado de inmediato la vida eterna.
Bajo aquellas circunstancias, Jesús dirigió su atención a "la ley".
¿Qué manda la Ley?; que el hombre ame al Señor y a su prójimo como a sí mismo.
Jesús le dijo que si hacia "esto", vivirá.
La lucha era cómo se consigue la "vida" esta, a fin de conseguir la vida eterna.
Probar a Jesús.
No es suficiente la curiosidad por conocer las cosas de Dios, si no tenemos la firme resolución de obedecer la voluntad de Dios.
(Juan 5:39-40) Los judíos escudriñaban las Escrituras y creían que con ello estaban recibiendo vida eterna.
No se daban cuenta de que las Escrituras al anunciar el Mesías venidero, estaban en realidad hablándoles de Jesús.
Es terrible pensar que los hombres, con las Escrituras en sus manos, pudiesen ser tan ciegos.
Pero era aún más injustificable que después que el Señor Jesús les hablase de esta manera, siguiesen rehusando aceptarlo.
Ellas son las que dan testimonio de Mí. (Escrituras).
Esto significa sencillamente que el principal tema del Antiguo Testamento era la venida de Cristo.
Si alguien se pierde esto en su estudio del Antiguo Testamento, se pierde la parte más importante del mismo.
(V. 40) Los judíos no querían "venir a Cristo" para que tuviesen "vida".
No hay nada en el Señor Jesús que haga imposible confiar en Él.
La verdadera razón reside en la propia voluntad del hombre.
El hombre "ama a sus pecados" más que al Salvador que le puede dar "la vida" venidera.
No quieren abandonar sus malvados caminos. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Es Nuestra Vida
Deuteronomio 32:46-47
“Porque no os es cosa vana; es vuestra vida, y por medio de esta ley haréis prolongar vuestros días sobre la tierra adonde vais”
Moisés le pide al pueblo ligar su corazón a las palabras de la ley, recordar tanto las promesas como las amenazas, y enseñarlas a sus hijos. La Palabra de Dios no es cosa vana ni algo indiferente: es absoluta necesidad, es nuestra vida. Estos son los puntos para la semana.
- Hijo mío, está atento a mis palabras; guárdalas en medio de tu corazón, porque son vida a los que las hallan. En la Palabra de Dios hay remedio completo para todas las enfermedades espirituales.
- Así como la vida espiritual comenzó mediante la Palabra, así también se ha de conservar y mantener por medio de la Palabra. En la senda de la justicia hay vida, y ese camino no tiene muerte.
- Dios enseñó en la tierra lo que es bueno para el ser humano, sin equivocarse, y dio estatutos para su bien. El que deja el pecado y aprende a hacer el bien vivirá ciertamente y no morirá.
- Al que se aparta de la iniquidad no se le recordará ninguno de los pecados que cometió: ningún pecado pasado será obstáculo para el perdón completo. Hay una clara separación entre él y el pecado.
- El intérprete de la ley le preguntó a Jesús cómo heredar la vida eterna, quizás para ponerlo en apuros. Jesús lo llevó a la ley: amar a Dios y al prójimo como a sí mismo; haz esto y vivirás.
- No es suficiente la curiosidad por conocer las cosas de Dios si no tenemos la firme resolución de obedecer la voluntad de Dios.
- Los judíos escudriñaban las Escrituras, pero no querían venir a Cristo, de quien ellas daban testimonio. No hay nada en Jesús que impida confiar en Él: el hombre ama sus pecados más que al Salvador.
Lee en familia un pasaje cada día y enséñales a tus hijos una cosa concreta que Dios manda, porque esa Palabra es su vida.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Remedio Guardado en el Corazón
Deuteronomio 32:46-47
Para leer en voz alta con los niños
“Porque no os es cosa vana; es vuestra vida, y por medio de esta ley haréis prolongar vuestros días sobre la tierra adonde vais”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: las palabras de Dios no son cualquier cosa, son nuestra vida. El estudio dice que la Palabra de Dios es como un remedio que sana el alma, y que hay que guardarla en el corazón y enseñársela a los hijos.
- Moisés les pidió a los papás que enseñaran la Palabra de Dios a sus hijos. Por eso tu familia te lleva a la iglesia y te lee la Biblia: es tu vida.
- La Biblia dice: pon atención a mis palabras y guárdalas en tu corazón. Guardar la Palabra es aprenderla y acordarte de ella cuando la necesitas.
- Dios sabe lo que es bueno para ti y nunca se equivoca. Sus mandamientos no son para quitarte cosas, sino para cuidarte.
- Cuando alguien deja lo malo y aprende a hacer el bien, Dios lo perdona por completo. Pero hay que dejar lo malo de verdad, no a medias.
- Un hombre le preguntó a Jesús cómo tener vida eterna. Jesús le dijo que amara a Dios y a los demás: «Haz esto, y vivirás».
- Algunas personas leían mucho la Biblia, pero no querían venir a Jesús porque amaban más lo malo. No basta con saber: hay que obedecer.
¿Qué versículo te gustaría guardar en tu corazón?
Esta semana, apréndetelo de memoria y dilo en voz alta con tu familia en la cena.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
