Mega Zoé
Estudio #1257Iglesia en las casas

Jehová Conoce El Camino De Todos

Jehová Conoce El Camino De Todos llama a caminar con sabiduría espiritual y velar con perseverancia.

Antiguo TestamentoSalmos4 min lectura

El Señor es conocedor del camino de los justos. Él está observando constantemente su camino y aunque el camino pueda pasar por entre la niebla y la oscuridad, con todo, el Señor lo conoce. "Jehová conoce", es decir, aprueba complacido, remunera (recompensa) la conducta de los justos por lo que les hace dichosos (satisfecho por gozar de todo lo que desea) y prosperará.

I. (Job 34:21) Los ojos de Dios vigilan sobre los caminos del hombre.

Dios es Omnisciente y puede descubrir lo más secreto.

Así como no puede resistirle el más fuerte, tampoco puede escaparse de su vista el más sutil; por consiguiente (por tal razón, por ende), si algunos son castigados más o menos de lo que a nosotros nos parece que deberían ser castigados, es preciso que, en lugar de pendenciar (reñir, pisar) con Dios, atribuyamos el hecho a algún "motivo secreto que solo Dios conoce."

"Todo está abierto ante Sus ojos."

Y no hay lugar tan remoto o tan oscuro donde no puedan penetrar los ojos de Dios.

(Salmos 119:168) Guardo tus mandamientos y tus testimonios.

Todos mis caminos están delante de Ti.

El hecho de que Dios ve los secretos de nuestro corazón es un punto terrible para el impío, pero un motivo de gozo para el que es piadoso.

El impío lamenta que su corazón esté abierto de este modo; es un crisol (molde, recipiente) de maldades, un horno y una forja para el mal. (dar forma a un metal a golpes de martillo)

Le disgusta (al impío) que los otros hombres tengan que oír y ver sus palabras y acciones; pero ¡que terror el que su Juez, a quien odia, vea su pensamiento!

Si pudiera negarlo, lo haría.

Pero todos aquellos que están convencidos y se ven forzados a reconocer que Dios existe, son agitados también por esta idea: que Él es Omnisciente (sabe, conoce todo).

Hay otros que proceden de un modo más simple, y niegan a la Deidad en su corazón, y con ello destruyen este estado de consciencia de que Dios lo ve todo.

Pero es en vano; cuanto más endurecen su corazón por medio de este pensamiento impío, mayor es su temor; en tanto que ahogan su conciencia para que no les hostigue, ésta les advierte con anticipación de la terrible venganza y acaba convenciéndoles de la Omnisciencia de Dios, tanto más cuanto más intenta suprimirla (quitar, eliminar).

(Salmos 139:3) No te imagines que tu comportamiento, postura, vestido o porte no estén bajo la providencia de Dios.

Te engañas a ti mismo.

No creas que tus pensamientos pasen sin inspección.

El Señor percibe de lejos tus pensamientos.

No creas que tus palabras se disipen en el aire antes que Dios pueda oírlas. ¡Oh no!

Él las conoce aún antes que salgan de tu boca.

No creas que tus caminos son privados y escondidos de modo que nadie pueda conocerlos y censurarlos.

Te equivocas.

Dios conoce todos tus caminos.

(Salmos 142:3) Cuando mi espíritu desfallece dentro de mí, tú conoce mi senda.

Verdaderamente es bueno saber que Dios conoce lo que nosotros conocemos.

Nosotros nos desconcertamos (no saber qué hacer o decir, pero Dios nunca cierra los ojos; nuestros juicios van a la deriva, pero los de la mente eterna siempre son claros. C.H.S.

El Señor no se retira a gran distancia de nosotros, sino que sus ojos están sobre ti.

Él te ve, y no con la indiferencia de un mero espectador, sino que te observa con atención.

Él sabe, Él considera tu camino; si, Él lo señala y toda circunstancia acerca del mismo está bajo Su dirección.

Tu tribulación empezó en la hora que Él consideró oportuno; no podía venir antes; y Él ha marcado el grado de la misma hasta el grosor de un cabello, su duración hasta el minuto.

Él sabe, además, en qué forma está afectado tu espíritu; y las provisiones de gracia y fuerza que Él considera necesarias te las proporciona a su sazón.

Así que aun cuando las cosas parecen más oscuras, puede decir: "Aunque disciplina, no mata."

Por tanto, espero en Dios, porque aún tienes que alabarle.

En el camino por donde voy; me han tendido un lazo.

Vigilan al hombre de gracia y tienden el lazo por donde pasa, pero lo hacen con sigilo (cuidado), evitando su observador.

Esta es una gran prueba, pero el Señor es mayor que ellos y nos hace andar con seguridad en medio del peligro porque Él nos conoce a nosotros y a nuestros enemigos, "nuestro camino y el lazo en el tendido (acostado).

Lazos a la derecha y lazos a la izquierda.

Andar entre lazos; no te apartes del camino; no caigas en el lazo de la lisonja (alabanza afectada, para ganar la voluntad), ni te desvíes del camino a causa de la alarma. Amén.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz