Las palabras deben ser sagradas. La palabra que Dios dice es sagrada. Las palabras que hablamos deben ser sagradas absolutamente. Tu voz está dedicada a la divinidad (naturaleza propia de Dios (Ser sobrenatural al que se le rinde culto), la esencia y la naturaleza de Dios. Lo sagrado es digno de respeto. Dar unas palabras por nuestras bocas deben ser sagradas porque la Divinidad está en nuestras vidas.
I. El precepto (orden, instrucción, mandato) que se da en relación con estos votos es que se cumplan concienzudamente (atención o detenimiento esmerado).
A. Esta ley fue declarada a los jefes de las tribus.
1. Los jefes de las tribus, para que ellos a su vez, instruyeran en ella (ley) a cuantos estaban a su cargo.
2. El que le hace voto al Señor, comprometiéndose a hacer algo permitido, se dice que "liga su alma con obligación".
3. Es un voto a Dios, que es Espíritu, y a Él debe ligarse el espíritu con todas sus facultades y todos sus poderes.
4. La promesa hecha a un hombre es una obligación sobre la hacienda, pero la promesa hecha a Dios es una obligación sobre el alma.
5. Aquí cuadra bien lo del clásico: Al rey la hacienda y la vida se ha de dar, más el honor es patrimonio del alma y el "alma sólo es de Dios".
6. (Deuteronomio 23:21) Se urge el cumplimiento de los votos con que se hayan ligado nuestras propias almas en la presencia de Dios.
7. Una vez hecho el voto, la persona queda estrictamente obligado a cumplirlo.
8. (Eclesiastés 5:4) El voto es una atadura.
9. Sólo con su fiel cumplimiento se suelta uno de él.
10. Dos razones se nos dan para el alegre y pronto cumplimiento de los votos: (A) Porque de lo contrario, afrentamos a Dios, porque Él no se complace en los insensatos; (B) Porque de lo contrario, nos hacemos daño a nosotros mismos, al incurrir en el castigo correspondiente; (C) No sirven las excusas.
11. (Mateo 4:4) Jesús respondió a la tentación citando la Palabra de Dios.
12. ¡El ejemplo de nuestro Señor enseña que "no" tenemos que vivir tan sólo de pan, pero que "sí" debemos obedecer a Dios!
13. Conseguir "pan" no es lo más importante en la vida.
14. Lo más importante es la obediencia a "toda la palabra que sale de la boca de Dios".
15. Debido a que Jesús no había recibido instrucciones del Padre de tornar las piedras en panes, Él no iba a actuar por Su propia cuenta y obedecer de esta manera a Satanás, por muy intensa que fuese Su hambre.
16. (Juan 6:63) La gente había estado pensando en términos de la carne material de Cristo, pero aquí les dijo que la vida eterna no se consigue comiendo carne sino mediante la obra del Espíritu de Dios.
17. La carne no puede ser vida; sólo el Espíritu puede hacer esto.
18. Ellos habían tomado sus palabras en sentido literal y no se habían dado cuenta de que habían de ser entendidas espiritualmente.
19. Y así, el Señor Jesús explica aquí que las "palabras que" Él les había hablado eran espíritu y eran "vida".
20. Cuando Sus dichos acerca de comer Su carne y beber Su sangre se comprendieran de una manera espiritual, como significado de fe en Él, entonces los que aceptasen el mensaje recibirían la vida eterna.
21. (Filipenses 2:15-16) Se dice: Como luces, resplandecemos, pero esto no nos excusa de testificar con nuestras voces.
22. Debería haber el doble testimonio de las vidas y de los labios.
23. Si los filipenses cumplen estas instrucciones, el apóstol sabe que tendrá alguna razón para gloriarse "en el día de Cristo".
24. "Siente una responsabilidad" no sólo por ver que se salvan almas, sino también por presentar a cada uno perfecto en Cristo. (Colosenses 1:28) Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Manteniendo en alto la palabra de vida
Números 30:2
“Cuando alguno hiciere voto a Jehová, o hiciere juramento ligando su alma con obligación, no quebrantará su palabra; hará conforme a todo lo que salió de su boca.”
Las palabras que hablamos deben ser sagradas, porque la Divinidad está en nuestras vidas. El voto hecho a Dios liga el alma con obligación, y solo con su fiel cumplimiento se suelta uno de él. Estos son los puntos para la semana.
- Esta ley se declaró a los jefes de las tribus para que ellos instruyeran a cuantos estaban a su cargo. El que le hace voto al Señor liga su alma con obligación, con todas sus facultades y poderes.
- La promesa hecha a un hombre es una obligación sobre la hacienda, pero la promesa hecha a Dios es una obligación sobre el alma, y el alma solo es de Dios.
- El voto es una atadura: una vez hecho, la persona queda estrictamente obligada a cumplirlo. No cumplirlo afrenta a Dios, que no se complace en los insensatos, y nos hace daño a nosotros mismos. No sirven las excusas.
- Jesús respondió a la tentación citando la Palabra de Dios. Conseguir pan no es lo más importante en la vida: lo más importante es obedecer toda palabra que sale de la boca de Dios.
- Jesús no tornó las piedras en pan porque el Padre no se lo había mandado; no iba a actuar por Su propia cuenta ni obedecer a Satanás, por muy intensa que fuera Su hambre.
- Las palabras de Jesús son espíritu y son vida. La vida eterna no se consigue comiendo carne, sino por la obra del Espíritu, cuando Sus dichos se entienden espiritualmente, como fe en Él.
- Como luces resplandecemos, pero eso no nos excusa de testificar con la voz: debe haber el doble testimonio de las vidas y de los labios, manteniendo en alto la palabra de vida.
Recuerda una promesa que le hiciste a Dios y no has cumplido, y cúmplela esta semana sin buscarle excusas.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Una Promesa Amarrada al Alma
Números 30:2
Para leer en voz alta con los niños
“Cuando alguno hiciere voto a Jehová, o hiciere juramento ligando su alma con obligación, no quebrantará su palabra; hará conforme a todo lo que salió de su boca.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: cuando le prometes algo a Dios, tienes que cumplirlo, porque tus palabras son importantes. Una promesa a Dios es como una soga que te amarra por dentro, y solo se suelta cuando haces lo que dijiste.
- Tus palabras son sagradas, porque Dios vive en tu vida. Por eso tu boca no es para decir cualquier cosa, sino para decir cosas que honren a Dios.
- Una promesa a Dios es algo muy serio. No es como prometerle algo a un amigo: es darle tu palabra al Dios que conoce tu corazón.
- Pero cuidado: si no cumples lo que prometiste, le faltas el respeto a Dios y te haces daño a ti mismo. Con Dios no valen las excusas.
- Cuando el diablo tentó a Jesús a convertir piedras en pan, Jesús tenía mucha hambre. Pero respondió con la Biblia: obedecer a Dios es más importante que la comida.
- Jesús dijo que sus palabras son vida. Cuando crees en lo que Él dice, el Espíritu Santo te da una vida que nunca se acaba.
- Eres como una lucecita que brilla para Dios. Pero no basta con portarte bien: usa también tu boca para contarles a otros de Jesús.
¿Qué promesa le has hecho a Dios o a tus papás?
Esta semana, cumple cada cosa que prometas, aunque sea pequeña.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
