La venida del Espíritu involucraba "un sonido que oír", un espectáculo que ver y un milagro que experimentar. El "sonido" que era del "cielo" y que "llenó toda la casa", fue como un viento recio (fuerte, grueso). El "viento" es uno de varios fluidos que se usa como tipo del Espíritu Santo (aceite, fuego, agua) y habla de Sus movimientos soberanos e impredecibles (no se ha adivinado haberlo dicho).
Lenguas como de fuego.
El espectáculo que ver fue lenguas como de fuego que, repartiéndose, se posaron sobre cada uno de los discípulos.
1. Hablaron "lenguas" como de fuego.
2. El "fuego" puede denotar (señal o indicio, comienzo de algo) el "Espíritu Santo" como el origen de este don, y también puede que describa la intrépida (que hace frente sin temor a las situaciones de peligro), ardiente y entusiasta proclamación que iban a seguir.
3. Este pensamiento de una proclamación entusiasta parece especialmente idóneo (reúne las condiciones necesarias para una función o fin determinados), porque el "entusiasmo" (sentimiento intenso de exaltación del ánimo producido por la admiración apasionada de alguien o algo, que se manifiesta en la manera de hablar o de actuar) es la condición normal de una vida llena del Espíritu, y su resultado inevitable es el testimonio.
4. (Mateo 3:11, 12) Ahora Juan se dirige a todos sus oyentes, incluso a verdaderos y falsos profesantes.
5. Les explicó que había una significativa diferencia entre su ministerio y el del "Mesías" que estaba a punto de llegar.
6. Juan bautizaba en agua para arrepentimiento: el agua era ceremonial y no tenía poder para limpiar; el arrepentimiento, aunque fuese real, no llevaba a la persona a una plena salvación.
7. Juan contemplaba este ministerio como preparatorio y parcial.
8. El Mesías eclipsaría totalmente a Juan.
9. Él iba a ser "más poderoso, más digno, Su obra alcanzaría más allá, porque Él nos bautizará en Espíritu Santo y fuego".
10. (Marcos 1:8) Era de saber que el bautismo de Juan era "con agua", no es que tenga poco valor, es la diferencia cuando se bautiza con agua: es morir, es arrepentimiento, una nueva persona.
11. Jesús les bautizaría "con Espíritu Santo; este bautismo produciría un gran influjo (cambio, alterar la forma de pensar, actuar, dominio, autoridad, poder) de poder espiritual.
12. (Hechos 1:8) Primero habían de recibir poder, el poder del Espíritu Santo.
13. El "poder" es la grande e ineludible (evitar, rehuir, esquivar) condición del testimonio cristiano.
14. Uno puede tener mucho talento, una gran instrucción y amplia experiencia, pero será ineficaz (no produce el efecto esperado) si carece de "poder espiritual".
15. En cambio, uno puede carecer de educación, ser poco atrayente y sin refinamiento, pero si está dotado por el "poder del Espíritu Santo, el mundo se girará para verle arder por Dios".
16. Aquellos atemorizados discípulos necesitaban "poder" para testificar, una santa intrepidez (que no teme en los peligros) para predicar el evangelio.
17. Recibirían este "poder" cuando el Espíritu Santo "viniera sobre" ellos.
18. (Juan 3:5) El que no nace del agua, esto es, "del Espíritu", no puede entrar en el reino de Dios.
19. Ha de haber también un nacimiento espiritual si uno quiere "entrar en el reino de Dios".
20. Este nacimiento espiritual es producido por el Espíritu Santo de Dios cuando una persona cree en el Señor Jesucristo.
21. (Juan 3:6) Lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.
22. Cuando uno confía en Jesús tiene lugar el nacimiento espiritual.
23. Cuando alguien vuelve a nacer por medio del Espíritu, "recibe" una nueva naturaleza, y es hecho apto para el reino de Dios.
24. El mismo nacimiento es una obra milagrosa del Espíritu de Dios que el hombre no puede llegar a comprender plenamente. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Venida del Espíritu Santo
Hechos 2:2-3
“Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos.”
La venida del Espíritu fue un sonido que oír, un espectáculo que ver y un milagro que experimentar. El Espíritu Santo trae el poder sin el cual no hay testimonio, y el nuevo nacimiento sin el cual nadie entra en el reino de Dios. Estos son los puntos para la semana.
- El sonido vino del cielo y llenó toda la casa como un viento recio. El viento, como el aceite, el fuego y el agua, es tipo del Espíritu Santo y habla de Sus movimientos soberanos e impredecibles.
- Las lenguas como de fuego se posaron sobre cada uno. El fuego señala al Espíritu como origen del don y describe la proclamación ardiente que iba a seguir: el entusiasmo es lo normal en una vida llena del Espíritu.
- Juan bautizaba en agua para arrepentimiento, un ministerio preparatorio y parcial. El Mesías sería más poderoso y más digno, porque bautizaría en Espíritu Santo y fuego, con un gran influjo de poder espiritual.
- El poder es la grande e ineludible condición del testimonio cristiano. Uno puede tener mucho talento, una gran instrucción y amplia experiencia, pero será ineficaz si carece de poder espiritual.
- En cambio, uno puede carecer de educación, ser poco atrayente y sin refinamiento, pero si está dotado del poder del Espíritu Santo, el mundo se girará para verle arder por Dios.
- Aquellos discípulos atemorizados necesitaban poder y una santa intrepidez para predicar el evangelio, y lo recibirían cuando el Espíritu Santo viniera sobre ellos, tal como Jesús les había prometido antes de subir.
- El que no nace del Espíritu no puede entrar en el reino de Dios. Cuando uno confía en Jesús, el Espíritu produce el nuevo nacimiento: una naturaleza nueva, obra milagrosa que el hombre no alcanza a comprender.
Pídele al Espíritu Santo poder para testificar, y esta semana cuéntale a una persona lo que Jesús ha hecho en tu vida.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Llamitas Sobre Cada Discípulo
Hechos 2:2-3
Para leer en voz alta con los niños
“Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: de repente se oyó un ruido fuerte como de viento que llenó toda la casa, y sobre cada discípulo apareció como una llamita de fuego. Era el Espíritu Santo, que llegaba como Jesús había prometido.
- El viento no se ve, pero se siente y mueve las cosas. Así es el Espíritu Santo: no lo ves, pero Él se mueve como Dios quiere.
- Las llamitas se posaron sobre cada uno, no solo sobre algunos. El fuego muestra que el Espíritu les dio valor para hablar de Jesús con ganas y sin miedo.
- Juan el Bautista bautizaba con agua, pero dijo que Jesús iba a bautizar con el Espíritu Santo y fuego. Jesús es más poderoso que todos.
- Antes, los discípulos tenían miedo. Cuando vino el Espíritu Santo, recibieron poder para contarle a todo el mundo de Jesús.
- Puedes ser muy inteligente o muy talentoso, pero sin el poder de Dios no harás lo que Él quiere. Y aunque te sientas pequeño, con el Espíritu Santo puedes brillar para Dios.
- Pero cuidado: Jesús dijo que el que no nace del Espíritu no puede entrar en el reino de Dios. Cuando confías en Jesús, el Espíritu Santo te da un corazón nuevo.
¿Cómo sabes que hay viento aunque no lo puedas ver?
Esta semana, cuéntale a un amigo o a un familiar algo que Jesús ha hecho por ti.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
