Es el término para anunciar, indicar la manifestación de la presencia de Dios.
El verbo se hizo carne.
Jesús (cuando) nació como Bebé en el establo en Belén.
Él siempre había existido como Hijo de Dios con el Padre en el cielo, pero ahora quiso venir al mundo en un cuerpo humano.
"Habitó entre nosotros".
No fue solo una breve aparición, acerca de la que pudiese haber algún error o malentendido.
Dios verdaderamente vino a esta tierra y vivió aquí como "Hombre" entre los hombres.
La palabra "habitó" significa que "habitó en tabernáculo" o "plantó Su tienda".
El cuerpo era la tienda en la que vivió entre los hombres durante treinta y tres años.
"Y vimos su gloria".
En la Biblia, "gloria" se refiere a menudo a la luz resplandeciente, fulgurante (intensidad), que se veía cuando Dios estaba presente.
También se refiere a la perfección y excelencia de Dios.
Cuando el Señor Jesús estaba aquí en la tierra, veló Su gloria en un cuerpo de carne.
Pero hubo dos formas en las que Su gloria fue revelada.
Primero, Su gloria moral.
Por eso se refiere a la irradiación (rayo de luz) de "Su vida" y "carácter en perfección".
No había en Él ninguna falta ni imperfección.
¡Qué perfecto en todos sus caminos!
Todas las virtudes se manifestaron en Su vida con un equilibrio "exquisito".
Luego hubo el resplandor visible de "Su gloria" en el Monte de la transfiguración (Mateo 17:2) (Lucas 9:29-32).
Resplandeció su rostro como el sol y sus vestidos se hicieron blancos como la luz. (intensidad)
A estos tres discípulos se les dio una visión anticipada del esplendor que tendrá Jesús cuando vuelva a la tierra y reine por mil años.
Cuando Juan dijo: "Vimos su gloria", es indudable que se estaba refiriendo primariamente a la "gloria" "moral" de Jesús.
Él y los otros discípulos fueron testigos de la maravilla de una vida absolutamente "perfecta vivida" en esta tierra.
La "gloria" que vieron los discípulos les indicó que Él era verdaderamente el Hijo de Dios.
Jesús es el "unigénito del Padre", es decir, Cristo es el Hijo único de Dios.
Dios no tiene otro Hijo como Él.
En cierto sentido, todos los verdaderos creyentes son hijos de Dios.
Pero Jesús es el Hijo de Dios-único en su clase-.
Como Hijo de Dios, Él es igual a Dios.
El Salvador se manifestó "lleno de gracia y de verdad".
Por una parte, lleno de bondad hacia los que no lo merecían; por otra, absolutamente veraz y recto, no excusando jamás el pecado ni aprobando el mal.
Ser absolutamente lleno de gracia y al mismo tiempo completamente recto es algo que "solo es posible para Dios".
(Juan 17:5) Dios Padre, Dios Hijo.
Antes que Cristo viniese al mundo, moraba en el cielo con el Padre.
Cuando los ángeles miraron al Señor, vieron "toda la gloria" "de la Deidad".
Para todos los ojos, era evidentemente Dios.
Pero cuando vino entre los hombres, "la gloria de la Deidad" quedó velada. (cubierto con un velo).
Aunque seguía siendo Dios, esto no era evidente para la mayoría de los observadores.
Le vieron meramente como el hijo del carpintero.
Aquí, el Salvador ora para que le sea restaurada la manifestación visible de "Su gloria en el cielo".
Las palabras "glorifícame al lado tuyo", significan "glorifícame a Tu presencia" en el cielo.
Que la gloria original que compartía contigo antes de Mi Encarnación sea reanudada.
Esto enseña de manera clara la preexistencia de Cristo. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
La Gloria De Dios
Juan 1:14
“Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.”
La gloria es la manifestación de la presencia de Dios. En Jesús, el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros, y los discípulos vieron su gloria: una vida absolutamente perfecta, llena de gracia y de verdad. Estos son los puntos para la semana.
- El Hijo siempre había existido con el Padre en el cielo, pero quiso venir al mundo en un cuerpo humano y nació como Bebé en Belén. No fue una breve aparición: vivió aquí como Hombre entre los hombres.
- «Habitó» significa «habitó en tabernáculo» o «plantó su tienda». Su cuerpo fue la tienda en la que vivió entre los hombres durante treinta y tres años.
- Su gloria moral fue la irradiación de su vida y su carácter en perfección: no había en Él ninguna falta ni imperfección, y todas las virtudes se manifestaron con un equilibrio exquisito.
- En el monte de la transfiguración resplandeció su rostro como el sol y sus vestidos se hicieron blancos como la luz: una visión anticipada del esplendor que tendrá cuando vuelva a la tierra.
- Jesús es el unigénito del Padre, el Hijo único de Dios, e igual a Dios. Todos los verdaderos creyentes son hijos de Dios, pero Él es el Hijo único en su clase.
- Lleno de gracia y de verdad: bondad hacia los que no lo merecían y, a la vez, absolutamente veraz y recto, sin excusar jamás el pecado. Ser las dos cosas a la vez solo es posible para Dios.
- Antes de venir, los ángeles veían en Él toda la gloria de la Deidad; en la tierra esa gloria quedó velada y muchos lo vieron solo como el hijo del carpintero. En Juan 17 pide que le sea restaurada.
Lee esta semana un capítulo del Evangelio de Juan cada día y anota dónde ves en Jesús la gracia y la verdad juntas.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Jesús Planta Su Tienda
Juan 1:14
Para leer en voz alta con los niños
“Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Jesús, el Hijo de Dios, se hizo hombre, vivió con nosotros, y la gente vio lo maravilloso que es. La palabra «habitó» quiere decir que plantó su tienda: su cuerpo fue como una tienda de campaña donde Dios vivió entre nosotros.
- Jesús siempre ha existido. Vivía en el cielo con el Padre, pero quiso nacer como un bebé en Belén para estar cerca de nosotros.
- No vino solo de visita un ratito. Vivió en la tierra treinta y tres años, y comió, caminó y trabajó como cualquier persona.
- Jesús nunca hizo nada malo. Nunca mintió, nunca fue orgulloso ni egoísta. Esa vida perfecta era su gloria, y los discípulos la vieron.
- Un día, en un monte, su cara brilló como el sol y su ropa se puso blanca como la luz. Tres discípulos lo vieron con sus propios ojos.
- Jesús está lleno de gracia: es bueno con quien no lo merece. Y está lleno de verdad: nunca dice que lo malo está bien.
- Mucha gente solo veía al hijo del carpintero. Pero Jesús es el Hijo único de Dios, y hoy está en el cielo con toda su gloria.
¿Cómo te imaginas a Jesús viviendo en tu barrio?
Esta semana, lee con tu familia una historia de Jesús en el Evangelio de Juan.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
