Cuando Moisés llegó a la cima del monte le salió Dios al encuentro (V. 5). Descendió "en la nube", e hizo su tienda de campaña; para dar a entender que, aunque era mucho lo que daba a conocer de Sí mismo, era sin embargo mucho más "lo que quedaba oculto."
(Éxodo 3:14) Yo Soy El Que Soy.
Se había dado a conocer a Moisés en la gloria de su auto existencia (que no tiene principio ni fin eterno; No depende de nadie; Su existencia no depende de nadie; Dios en su esencia es), autosuficiencia (se puede sustentar a Sí mismo; Se basta a Sí mismo) cuando proclamó aquel nombre: Yo Soy El Que Soy.
Jehová se anunció: ¡Jehová! ¡Jehová! Fuerte, misericordioso y piadoso; tardo para la ira y grande en misericordia y verdad.
Se da a conocer en la gloria de Su gracia, de Su bondad.
Fuerte (potente), misericordioso (compadecerse de los sufrimientos y miserias ajenas) y piadoso (compasivo del sufrimiento ajeno).
Tardo para la ira, "demora la ejecución de Su justicia."
Es grande en misericordia y verdad, se derrama de amor, misericordioso de gracia, dones, bendiciones y fiel.
Una bondad comprometida por su promesa: (Éxodo 34:6) misericordioso, piadoso; tardo para la ira: una bondad comprometida por su promesa y una promesa garantizada por Su bondad y Su lealtad.
(Salmos 25:8) Bueno y recto es Jehová.
Por tal razón, nos ha enseñado el camino.
Él fue el que salió a alumbrarnos el camino.
David está orando, entra a una contemplación (observación atenta y detenida de una realidad).
Se maravilla al pensar en cómo Jehová le enseña.
"Bueno" y recto es Jehová; por tanto, Él enseñará a los pecadores el camino de la verdad, la justicia y la salvación.
La cualidad más importante que nosotros necesitamos aprender de Él es la humildad.
Debemos ser lo suficientemente mansos como para admitir nuestra ignorancia y necesidad "de más instrucción."
Si lo somos, recibes las enseñanzas; pronto aprenderemos lo que es correcto. Esto es, cuál es la voluntad de Dios.
Lejos de tener que aguantar una vida desagradable, los que "obedecen" la Palabra de Dios "encuentran" que la vida está llena de muestras de amor constante de Dios y de Su fidelidad.
(Salmos 33:5) Dios no es solo justo y fiel, amando y manteniendo justicia y juicio; sino que también las evidencias (certeza clara y manifiesta de la que no se puede dudar) de la bondad de Jehová están en todos los lugares.
Ahí donde estás, si le crees, puedes ver que tu tierra está llena de misericordias para ti.
(Salmos 34:8) Gustad y ved que es bueno Jehová; Dichoso el hombre que confía en Él.
El que confía plenamente en Dios, así mismo queda plenamente satisfecho por gozar de todo lo que Dios te bendice, no hay quejas.
(Nahum 1:7) Jehová es bueno, "fortaleza en el día de la angustia"; y conoce a los que en Él confían.
Cuando Él castiga, no hay quien le resista.
Pero Él es "bueno" para los que en Él confían.
(Mateo 19:17) Nuestro Señor quería enterarse porqué él buscaba a Jesús.
Quería escuchar si en verdad el joven reconocía a Jesús.
Le pregunta, ¿Por qué me dices bueno? Ninguno hay bueno sino uno: Dios.
Jesús no estaba negando Su propia deidad, estaba dándole a aquel hombre la oportunidad de decir: Por eso te llamo bueno: Tú eres Dios.
(Romanos 2:4) El juicio de Dios es inevitable a no ser que nos arrepintamos y seamos perdonados.
Luego aprendemos que el juicio de Dios es a veces postergado.
Esta postergación es evidencia de Su benignidad (bueno), paciencia y longanimidad (clemencia, generosidad).
Su benignidad significa que está bondadosamente dispuesto para con los pecadores, aunque no para con sus pecados.
Su paciencia describe Su retención del juicio sobre el pecado y la rebelión del hombre.
Su longanimidad en Su asombrosa largura de ánimo, Su refrenamiento pese a la incesante provocación del hombre.
La "benignidad" de Dios, como se ve en Su providencia, protección y preservación, tiene como objeto llevar a los hombres al arrepentimiento. (2 Pedro 3:9). Él no quiere que nadie perezca, sino que todos vengan al arrepentimiento.
El "arrepentimiento" significa dar media vuelta, volverle la espalda al pecado y emprender el camino en dirección opuesta.
Es un cambio de manera de pensar que produce un cambio de actitud, y que resulta en un cambio de acción.
Significa que el hombre se pone de lado de Dios contra sí mismo y sus pecados.
Es más que un consentimiento (consentir) intelectual frente al hecho de los propios pecados.
Incluye también a la "conciencia", como escribió John Newton: "Mi conciencia sintió "y reconoció mi culpa."
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
