Esaú era de mundo, le gustaba el deporte diestro en la caza, perseguidor de animales. Caza es la actividad que se capturan animales en estado salvaje, en persecución. La caza es todo lo que se hace antes y después de la muerte del animal. La muerte es imprescindible para que exista la cacería. Jacob era hombre del mundo de arriba: no estaba hecho con ambición de grandeza mundana, era quieto, enemigo de la pelea, y su lugar era las tiendas, los deleites de la soledad, pensar bien y del retiro de todo el pretendido placer del deporte, espectáculo. Era pastor, un oficio sano, tranquilo de apacentar ovejas.
I. Isaac amaba a Esaú, era activo.
Sabía cómo agradar a su padre.
Le conseguía aquella caza que tanto le gustaba a Isaac.
Rebeca tenía la profecía de Dios, que daba preferencia a Jacob; y por eso, ella le prefería.
Esta primogenitura era un privilegio espiritual por la bendición que conlleva la promesa a la que estaba vinculada (primogenitura - las promesas (padre de Israel).
Quería los mejores dones que la fama de ser el mejor cazador.
Fue un contrato duro.
En la vida Dios tiene todo ordenado.
Dios conoce lo que cada cual va a hacer cuando esté aquí en la tierra.
Las palabras que probaban a Esaú: Véndeme en este día tu primogenitura.
Era el día que Esaú hablaría tal cual había en él, Jacob esperó el momento donde Esaú sería quien él era.
Se aseguró de que quedase firme el juramento de Esaú: Júramelo en este día.
Dios sabía de este día el traspaso de la primogenitura.
Y el mayor serviría al menor.
El satisfacer el apetito profano (no es sagrado, no demostró respeto a lo sagrado, carnal total) y fornicario (acto incorrecto antes los ojos de Dios).
El carácter de Esaú (Hebreos 12:16-17): no sea que haya algún fornicario, o profano, como Esaú, que por una sola comida vendió su primogenitura, nuestro problema es más: (24) a Jesús el Mediador del nuevo pacto y a la sangre rociada que habla mejor que la de Abel.
Muestra (el carácter de Esaú) que Dios tenía toda la razón cuando escogió a Jacob en vez de Esaú para llevar la primogenitura, aunque Jacob era el menor.
Aunque el carácter de Esaú no fue la base para la elección de Dios (Escogió a Jacob y no a Esaú antes de que naciera) (23) el carácter de Esaú mostraba la sabiduría de la elección de Dios. (Dios sabe muy bien al que al fin y al cabo escoge).
Fíjate si Dios sabía lo que iba a ser Esaú.
Y vendió a Jacob su primogenitura: ¿para qué, pues, me servirá la primogenitura?
Jacob tenía su potaje y lo quiere.
Por los placeres de los sentidos se deja llevar Esaú y lo pierde todo, es la ruina de miles.
Si era tanto el hambre habría podido conseguir otra comida más barata que la que le costó la primogenitura.
Estoy a punto de morir, ese era su carácter: ¿para qué, pues, me servirá la primogenitura?
Rebeca no era una mala madre e Isaac no era pobre, tenía criados y muchos ganados.
Así era Esaú.
El arrepentimiento estaba entonces oculto a sus ojos.
Él comió y bebió y se levantó y se fue.
Después de darle gusto al paladar, se levantó despreocupado y se marchó, sin mostrar ningún pesar.
Así despreció Esaú su primogenitura, así era el carácter de Esaú y mostraba la sabiduría de la elección de Dios por Jacob.
¿Por qué la vendió Esaú?
La historia nos muestra que los hombres prefieren ilusiones a la realidad, y eligen los placeres del pecado "por un tiempo" en vez de elegir el gozo del Dios para siempre.
Los hombres leerán basura en vez de la palabra de Dios y se apegan a un sistema de prioridades que deja a Dios fuera de sus vidas.
Multitudes de hombres gastan más tiempo afeitándose que lo que gastan en sus almas; y una gran multitud de mujeres dan más minutos para su maquillaje que para su vida espiritual.
Hombres siguen vendiendo su primogenitura por un guiso.
No quiso ser la cabeza de la tribu, Israel.
Rechazó que hubiera incluido ser antepasado del Mesías.
(Gén. 27:34) Le fue de dolor, pero su carácter le dominó y perdió.
Carácter - Conjunto de rasgos, cualidades o circunstancias que indican la naturaleza propia de una cosa o la manera de pensar y actuar de una persona, y por los que se distingue de los demás. La naturaleza propia de cada persona, cosa que la distingue de los demás.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Dios Tiene Todo Ordenado
Génesis 25:27-34
“Entonces Jacob dio a Esaú pan y del guisado de las lentejas; y él comió y bebió, y se levantó y se fue. Así menospreció Esaú la primogenitura.”
Esaú era diestro en la caza, hombre del campo; Jacob era varón quieto, que habitaba en tiendas. En la vida Dios tiene todo ordenado: Él conoce lo que cada cual va a hacer, y el carácter de Esaú, que vendió su primogenitura por un guiso, mostró la sabiduría de la elección de Dios. Estos son los puntos para la semana.
- Esaú era del mundo: le gustaba la caza, la persecución y el deporte. Jacob era hombre quieto, enemigo de la pelea, pastor de ovejas; su lugar eran las tiendas, la soledad y el pensar bien.
- La primogenitura no era solo una herencia: era un privilegio espiritual por la bendición vinculada a la promesa de Dios. Incluía ser cabeza de la tribu, Israel, y aun ser antepasado del Mesías.
- Dios tiene todo ordenado y conoce lo que cada cual va a hacer en la tierra. Jacob esperó el día en que Esaú hablaría tal cual era: «Véndeme en este día tu primogenitura».
- El carácter de Esaú no fue la base de la elección, porque Dios escogió a Jacob antes de que naciera; pero ese carácter mostró que Dios tenía toda la razón al escoger al menor.
- Hebreos 12 lo llama profano: no mostró respeto por lo sagrado. Por los placeres de los sentidos se dejó llevar Esaú y lo perdió todo, y esa es la ruina de miles.
- Comió, bebió, se levantó y se fue, sin mostrar ningún pesar. Si tanta era el hambre, pudo conseguir comida más barata. «Estoy a punto de morir» era su carácter, y el arrepentimiento estaba oculto a sus ojos.
- Los hombres siguen vendiendo su primogenitura por un guiso: prefieren ilusiones a la realidad, leen basura en vez de la Palabra, y gastan más tiempo arreglándose frente al espejo que cuidando su alma.
Revisa tus prioridades de esta semana y aparta cada día un tiempo para la Palabra antes de darle al cuerpo lo que pide, para no cambiar lo sagrado por un guiso.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Esaú, el Cazador Hambriento
Génesis 25:27-34
Para leer en voz alta con los niños
“Entonces Jacob dio a Esaú pan y del guisado de las lentejas; y él comió y bebió, y se levantó y se fue. Así menospreció Esaú la primogenitura.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Esaú comió, se levantó y se fue sin pensar en lo perdido. Llegó cansado y cambió un regalo de Dios por un guiso.
- Esaú era cazador y corría detrás de los animales. Jacob era tranquilo, no le gustaba pelear y cuidaba ovejas. Eran gemelos, pero muy distintos.
- Esaú, el mayor, tenía la primogenitura: un regalo especial con las promesas de Dios. De esa familia iba a nacer, mucho después, el Señor Jesús.
- Un día Esaú llegó con mucha hambre y dijo: «Me voy a morir». Por un plato de lentejas vendió su primogenitura. ¡Cambió un tesoro de Dios por una comida!
- Después de comer, se levantó y se fue como si nada. Eso es serio: lo que se desprecia de Dios se puede perder, y Esaú lo lloró después, cuando ya era tarde.
- Dios sabía cómo iba a ser Esaú desde antes de que naciera. Dios lo sabe todo y tiene todo ordenado; también ve lo que hay en tu corazón, aunque nadie lo vea.
- Tú también tienes cosas de Dios que valen muchísimo: Su Palabra, la oración, la iglesia. No las cambies por un juego o un rato de gusto.
¿Qué cosa te gusta tanto que a veces la escoges antes que a Dios?
Esta semana, antes de jugar, lee un versículo con tu familia.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
