Podemos tener aquí el pecado y de la miseria de nuestros primeros padres, la ira de Dios contra ellos, la maldición de la tierra por causa de ellos quebró con el pecado la armonía, esa unión, combinación, ajustamiento, unión (acomodar) acomodado de la creación y ensuciarse su belleza, todo muy malo.
I. Fue el diablo quien sedujo a Eva. Es la serpiente antigua (Apocalipsis 12:9)
Un espíritu maligno; por creación, ángel de luz e inmediato asistente al trono de Dios; pero, por su pecado, se convirtió en apóstata de su primer estado y en un rebelde contra la realeza y dignidad de Dios.
Sabía y sabe que no podía destruir al hombre, a no ser con seducción (realiza una determinada acción o participe en un determinado comportamiento) y engaño.
De tal manera, que Satanás tenía que jugar y consistía en atraer a nuestros primeros padres hacia el pecado y de esa forma separarlos así de su Dios.
La raza humana entera tenía aquí, por decirlo así, un solo cuello, y a este cuello acertó Satanás el golpe.
Cuida tu cuello que no te degüelle.
La mujer cerca del árbol prohibido, tanto le llamaba la atención, estaba a cierta distancia del marido.
Cuidado mujer: asalta con sus tentaciones al caso más frágil.
Entró en conversación con ella mientras estaba sola.
Quienes no quieren comer del "fruto prohibido" no deben acercarse al árbol prohibido.
Satanás tentó a Eva para, por medio de ella, poder tentar a Adán, y destruir "todo", así de grave es la tentación.
Lo que el diablo pretendía era llevar a Eva a que comiese del fruto prohibido; y lo propio del engaño, puso en duda si era pecado o no.
Eso es lo que quiere con tu vida que tú no sepas si es pecado o no "en duda te enreda".
Le da seguridad de aquello que era prohibido, y lo lleva a la seguridad, negó que hubiese ningún peligro en ello. (v.4)
(v. 5) Le dice que tendría muchas ventajas.
(v.1) ¿Conque Dios os ha dicho: ¿No comáis?
Es llevar a romper la ley divina haciéndola pasar por incierta, para atraerte al pecado.
Eva le da un completo informe de la ley "bajo la cual estaban." (V. 2, 3)
Una debilidad al entrar a esta conversación con la serpiente, cuidado cuál es tu serpiente.
Es muy peligroso hacer trato con la tentación, cuando debería ser rechazada "al instante "con desprecio y aborrecimiento.
(V.4) No moriréis; primero que dudara, y después a negar.
Satanás los lleva primero a ser escépticos (desconfía de la verdad, desconfía), y así gradualmente los hace ateos.
El que se aparta es su realidad.
Le dice que tendrá más ventaja.
Conocerían su propia fuerza, y estarían en condiciones de competir con Dios.
Era una gran afrenta a Dios y la mayor indignidad que podía hacérsele; un reproche a Su poder, como si tuviese miedo de sus criaturas (pobrecito); y mucho más, un reproche a Su bondad, como si odiase la obra de sus manos y no quisiese ver felices a los que Él mismo había creado.
Una peligrosísima trampa tendida a nuestros primeros padres, pues tendía a enajenar (sacar a alguien fuera de sí) (privarle o apartarse del trato que se tenía) de Dios y sus afectos.
(V.6) A veces caemos en trampas traicioneras por un deseo desordenado de dar satisfacción a nuestros sentidos.
En el ser humano "mora un extraño espíritu de contradicción."
Se desea lo que está prohibido.
Ella veía que era codiciable para alcanzar la sabiduría.
Fíjate como el deseo de un conocimiento innecesario bajo una falsa noción de sabiduría (conocimiento vago), demuestra ser dañino y destructivo para muchos.
Nuestros primeros padres, que sabían tanto, no supieron esto que ya sabían bastante.
Eva está contemplando vanidad; pero se mete en la tentación y mira con placer el fruto prohibido.
Tomó de su propia iniciativa.
Comió.
El camino del pecado es hacia abajo; una persona persuadida no puede pararse en el cuándo quiere.
Suprimir las primeras emociones del pecado y dejarlo antes de entretenerse con él.
Destruye la maldad en su germen.
Adán fue seducido por Eva, Satanás logró su trabajo todo contra Dios.
Te aseguro cuando te dejas seducir, vas a contaminar a alguien bien cercano.
Tan pronto fue Eva pecadora; fue también una tentadora.
Comer lo prohibido claramente mostró desprecio de los favores que Dios le había dado, y una preferencia por lo que Dios sabía que no era adecuado para él.
Ella le dio persuadiéndole con los mismos argumentos que la serpiente había usado con ella, y añadió que ella misma había comido de él y había encontrado que "lejos de ser mortífero", era extremadamente placentero y agradable. (V. 6) Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
