Conocer la fe en la familia hace que las realidades que se esperan se nos hagan tan reales como si ya las poseyésemos; y provee una prueba convincente e inalterable de que las bendiciones espirituales invisibles de nosotros los creyentes (los que creen)" son totalmente ciertas y reales". Y hace visto lo invisible. Así los nuestros conocen a Dios como su Dios también. Es la convicción en la fiabilidad de Dios. Lo que Dios dice es verdad. Cada vez que uno va creciendo en el Señor en la fe, ve milagros, eso hace que cada día vea más a Dios, más y más, pues entiende lo que es la fe.
I. Para Sara ver milagros le fue algo conocido.
A. Desde el llamado de Abraham a la tierra prometida hasta la llegada de su hijo.
1. Cada día con Abraham al lado lo vio desarrollar la fe en el gran camino, que llevaba para levantar un pueblo y donde Jesús iba a nacer.
2. Sara recibió fuerza para concebir, y dio a luz fuera del tiempo de la edad de 90 años.
3. Sara conoció fe en todo el camino que Abraham vivía en fe.
4. Piensa tú: ¿Te conoce tu familia por la fe que tú le tienes a tu Dios?
5. Los tuyos saben de la fe y la viven; entienden que lo que Dios promete no va a faltar a Su palabra.
6. Tenía una fe a "toda prueba" (edad) de que El cumpliría lo que "había prometido".
7. Puede que haya una "circunstancia", la de Sara (la edad); pero la tuya, la que sea, luchando, creyendo que Dios no fallará.
8. Si dejas el milagro por la "circunstancia" serás un derrotado tú y tu descendencia.
9. Aunque vengan las fuerzas de las grandes olas, Dios es el Creador y Mayor que todo.
10. No te olvides: Dios es fiel.
11. Hay que conocer la palabra fiel.
12. (12) Abraham tenía alrededor de noventa y nueve años cuando nació Isaac.
13. Dios le promete y así lo haría.
14. Por Isaac, Abraham fue el padre de una familia terrenal innumerable", no eran los años de Abraham es la eternidad del gran "Yo soy". Esa nación hebrea.
15. Por Cristo fue padre de una innumerable familia espiritual, es decir, verdaderos creyentes de todas las eras posteriores.
16. Como arena innumerable que está a la orilla del mar.
17. (13) Los patriarcas "murieron todos en la fe".
18. "No" vivieron para ver el cumplimiento de las "promesas" divinas.
19. Abraham nunca vio su numerosa descendencia.
20. La nación hebrea nunca ocupó toda la tierra que le había sido prometida.
21. Los santos del Antiguo Testamento vieron el cumplimiento de la promesa del Mesías.
22. Pero la mirada de la fe acercaba "las promesas", tan cerca que son presentadas como saludándolos con gozo.
23. Se dieron cuenta que este mundo no era su hogar definitivo.
24. Se sentían satisfechos de sentirse "extranjeros y peregrinos" sobre la tierra, rehusando el apremio (prisa o urgencia) a asentarse y acomodarse.
25. Creo en el rapto, y no me preocupa cuando será para santificarme, vivo haciéndolo, rehúso el apremio a asentarme y acomodarme.
26. El deseo es pasar a través del mundo sin tomar sobre sí nada de su carácter.
27. El corazón estaba dividido en la peregrinación. (Salmos 84:5) Bienaventurado el hombre que tiene en Ti sus fuerzas; en cuyo corazón están Tus caminos.
28. (14) Sus vidas indicaban "claramente" que estaban buscando "una patria".
29. La fe había implantado en ellos un instinto migratorio que nunca se satisfacía con los deleites de Canaán.
30. En mis queridos y muy amados hijos que haya este sentir en nuestras vidas; ese mismo instinto migratorio que nunca se satisfacía con los deleites de Canaán.
31. Había siempre la añoranza por una tierra mejor a la que podrían llamar su patria.
32. Creo que debemos tener esa añoranza por el Cielo como nuestro hogar.
33. (15) Al decir que estaban buscando una patria, el escritor quiere poner en claro que "no" está refiriéndose a la tierra de su nacimiento.
34. Nunca, nunca, nunca volver.
35. Si Abraham hubiese deseado volver a Ur de los Caldeos, podría haberlo hecho, pero aquella tierra ya no era su patria.
36. (16) La verdadera explicación de ellos es que estaban buscando una patria "celestial".
37. ¿Qué patria tú quieres?
38. Tenían promesas de bendiciones materiales de esta tierra.
39. Pero tenían también una esperanza celestial, y esta esperanza los capacitaba para tratar este mundo como un "país extraño", igual nuestras vidas.
40. Este espíritu de peregrinaje es especialmente grato para Dios.
41. "Les ha preparado una ciudad", y en ella encuentran reposo, satisfacción y perfecta paz.
42. No se avergüenza de ser llamado el Dios de aquellos cuyo corazón y porción están en el cielo.
Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
