Cuando uno ama sabe comportarse como es debido, con uno mismo y con los demás. Cuando nos amamos, nos cuidamos y nos consagramos para el Señor, de esa forma podemos amar a los que nos corresponde amar. Lo único que nos puede sostener para llegar hasta el cielo ¡es el amor! Tú eres según amas, no es por lo que dices, ni por lo que pretendes, porque en la vida ¡el amor es el todo!
I. (Vs.1) Podemos hablar lenguas humanas y angélicas y si no amamos, entonces, somos como un instrumento musical de metal que solo hace ruido.
Es que el amor es el principio y la esencia de Dios, porque Dios es amor.
En Su amor podemos encontrar todo el bien para nuestras vidas.
Nos ponemos en el corazón el deseo de alcanzar lo que es espiritual, pero debemos ver cuál es el orden de estas cosas para hacerlo según lo quiere Dios.
Puedo tener lenguas, pero si no amo ¿para quién entonces las voy a hablar? Dios sí quiere que tú busques tener todo lo espiritual, pero amar es lo principal.
No podemos hacer solo ruido, sino amar, que es lo fuerte y grande para nuestras vidas.
(Vs.2) Si aún conociera todos los grandes misterios de Dios y no tengo amor, ¡nada soy!
Podría tener profecía, ciencia, entender los misterios de Dios y hasta tener una fe que pueda llevar los montes de un lado al otro, pero, si no tengo amor no le estaré haciendo ningún bien a nadie.
Si no tenemos amor no ayudamos a nada ni a nadie.
(Vs.3) Pablo dice que si él repartiese todos sus bienes para dar de comer a los pobres, incluso si diese su cuerpo para ser quemado, y no amara, estos valerosos actos no le serían de provecho.
Si lo que en verdad se quiere es llamar la atención para uno mismo y buscarse un nombre, como hacen los de la TV, entonces, solo se exhibe la virtud, pero, careciendo de amor, ¡y eso de nada sirve!
(Vs.4) Luce que el apóstol había encontrado en las vidas de los hermanos corintios situaciones contrarias al amor. Se habría enterado u observado que los corintios eran impacientes, descontentos, envidiosos, egoístas, indecorosos, indiferentes ante lo sentimientos de los demás, suspicaces (desconfiados, mal pensados) rencorosos y criticones.
Por eso, el Cap. 13 no fue un tratado acerca del amor sino para la corrección y la enseñanza a ellos.
Pablo se ocupa en enseñarles a ellos y a todos los creyentes los rasgos del amor:
El amor es sufrido, es benigno (compasivo) (Vs.7) no conoce envidia, no es jactancioso (arrogante, engreído, fanfarrón), no se envanece (soberbia, vanidad); no conoce nada indebido (lo que no se debe hacer), no es egoísta ni busca lo suyo, no se irrita (sentir ira por alguien), no guarda rencor, no se goza de la injusticia, y sí se goza de la verdad.
Esto es el amor: El amor todo lo soporta, todo lo sufres (no pelees por lo que tienes que sufrir), todo lo crees (aunque parezcas un bobo), siempre esperas, todo lo soportas, nunca te cansas en amar porque el amor nunca deja de ser.
Sepas hermano, que si tú lo que deseas es lo exterior, nos dice aquí la Biblia, que las cosas externas como las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará y todo lo que nos hace lucir delante de la gente dejará de ser (Vs.8).
Es solo en parte que conocemos y hacemos (Vs.9). En esta vida, nuestro conocimiento, en el mejor de los casos, es parcial, y lo mismo sucede con nuestras profecías.
(Vs.10) Cuando lo perfecto haya venido, es decir cuando alcancemos lo prometido por el Señor que es el estado perfecto en el mundo eterno, entonces caerán en desuso los dones de conocimiento parcial y de profecía parcial. Lo que en verdad llega al cielo es el amor que manifestamos, si no lo tienes, ¡no llegas!
(Vs.11) En la infancia todo es inmadurez y muy limitado, así somos aquí en la tierra para el conocimiento de Dios, profecías, etc. Pero, para la eternidad seremos como adultos plenos y conocedores. Entonces, esta vida terrenal será como lo infantil, nos será cosa del pasado.
(Vs.12) Vemos las cosas como oscuras aquí en la tierra, como un espejo borroso. En el cielo veremos como se ve cara a cara, es decir, sin nada en medio que pueda obstaculizar la visión. Lo que ahora conocemos es parcial (una parte del todo), pero entonces conoceremos así como somos conocidos, significa, ¡plenamente!
(Vs.13) ¡La fe, la esperanza y el amor! El amor es el mayor, pues, es lo más útil para todo. Ama, ¡que el amor es el todo!
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
