Juan nos habla en estos versículos de las pruebas de la vida. Aquí, en específico se refiere a LA PRUEBA DE LA FE, DE TU FE, DE LA FE DE CADA UNO. En los primeros tres versículos se mencionan LOS FRUTOS, LOS RESULTADOS QUE NOS BRINDA LA FE. Estos son: (1) el nacimiento divino, (2) el amor para con Dios, (3) el amor para con los hermanos (con los creyentes) y (4) la obediencia a los mandamientos de Dios. ¡Estos frutos demuestran si tu fe es genuina o no, si tu fe pasa o no la prueba para una eternidad con Dios! ¡Velemos que nuestra fe sea genuina!
I. El primer resultado de nuestra fe es EL NACIMIENTO DIVINO.
(Vs.1) "Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo, es nacido de Dios…"
Cuando alguien nace de Dios, su fe, su creencia, no podrá ser meramente la aprobación intelectual del hecho de que Jesús es el Cristo, sino que la persona ¡encomienda su propia vida a Jesús, como el Cristo!
¡El que pone su fe en Cristo, el que cree en el Salvador, se encomienda totalmente a Jesús y SE COLOCA BAJO LA PROTECCIÓN DEL SEÑOR!
La palabra Cristo significa "EL UNGIDO Y REY." Y Jesús significa "EL SALVADOR."
El segundo resultado de la fe es EL AMOR PARA CON Dios. Si verdaderamente hemos nacido de Dios, ¡ENTONCES LE AMAREMOS A ÉL!
El tercer resultado de la fe es que ¡AMAREMOS TAMBIÉN A SUS HIJOS, A LOS DEMÁS CREYENTES!
Es bueno tener en cuenta que debemos amar A TODOS LOS CREYENTES, Y NO SÓLO A AQUELLOS DE UN CIERTO CÍRCULO DE COMUNIÓN.
(Vs.2) Y el cuarto resultado de la fe es LA OBEDIENCIA A LOS MANDAMIENTOS DE Dios.
"En esto conocemos que amamos a los hijos de Dios, cuando amamos a Dios, Y GUARDAMOS SUS MANDAMIENTOS."
EL VERDADERAMENTE SALVADO estará caracterizado ¡por un deseo de hacer la voluntad de Dios!
¿No sabes reconocer quién es quién, si es o no es un verdadero creyente? Pues, sencillo, si lo es:
¡AMARÁ HACER LA VOLUNTAD DE Dios!
¡Nuestro amor a Dios se expresa en una bien dispuesta obediencia a Sus mandamientos!
El Señor Jesús dijo: "SI ME AMÁIS, GUARDAD MIS MANDAMIENTOS." (Juan 14:15)
(Vs.3) Cuando Juan dice, "…y sus mandamientos no son gravosos.", significa que no serán difíciles, sino ¡que son precisamente aquellas cosas QUE LOS NACIDOS DE NUEVO GOZAN DE HACER!
Los mandamientos del Señor son aquellas cosas que para nosotros son las mejores, son aquellas cosas en las que ¡NUESTRA NUEVA NATURALEZA SE DELEITA DE CORAZÓN!
(Vs.4) "Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo…" Por causa de la fe nacemos de nuevo y aprendemos el secreto de ¡la victoria sobre el mundo!
El sistema mundano es un monstruoso artificio, un medio ingenioso, para llevarnos a la tentación. El mundo siempre está tratando de alejarnos DE Dios y DE AQUELLO QUE ES ETERNO, y TRATANDO DE OCUPARNOS CON LO QUE ES TEMPORAL Y SENSUAL.
La gente del mundo vive cada día totalmente dadas a las cosas del tiempo (las horas, días, meses y años) y de los sentidos (estímulos por medio de la vista, el oído, el tacto, el gusto y el olfato).
¡Cuidado de que te hayas vuelto víctima de las cosas pasajeras!
(Vs.5) Sólo el hombre que es nacido de Dios verdaderamente vence al mundo, porque POR LA "FE" PUEDE ELEVARSE POR ENCIMA DE LAS COSAS DE ESTE MUNDO, QUE PERECEN, Y CONTEMPLAR LAS COSAS ETERNAS.
¡El que verdaderamente "vence al mundo" no es el gran científico, ni el filósofo, ni el psicólogo, sino el sencillo creyente que se da cuenta de que "las cosas que se ven" "son temporales", y que "las cosas que no se ven" "son eternas"!
¡Una contemplación de la gloria de Dios en la faz (el rostro) de Jesús disipa la gloria de este mundo!
¡MÍRALO A ÉL!
En resumen, ¡LA FE ESTÁ COMO PRUEBA DE LA VIDA ETERNA!
(Vs.5) Juan menciona al final que ¡el que vence al mundo es aquel que cree que Jesús es el Hijo de Dios!
¿Cómo está tu fe en Jesús? ¡Así sabrás de tu esperanza de vida eterna! ¡Afirma tu fe! Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
La Prueba De La Fe Para Alcanzar La Eternidad
1 Juan 5:1-5
“Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe.”
Juan nos habla de la prueba de la fe, de la fe de cada uno. Cuatro frutos demuestran si nuestra fe es genuina y si pasa la prueba para una eternidad con Dios: el nacimiento divino, el amor a Dios, el amor a los hermanos y la obediencia. Estos son los puntos para la semana.
- Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo es nacido de Dios. Esa fe no es solo la aprobación intelectual de un hecho: es encomendar la vida a Jesús y colocarse bajo la protección del Señor.
- Si verdaderamente hemos nacido de Dios, le amaremos a Él, y amaremos también a sus hijos. Debemos amar a todos los creyentes, y no solo a los de un cierto círculo de comunión.
- El verdaderamente salvado se caracteriza por un deseo de hacer la voluntad de Dios. Nuestro amor a Dios se expresa en una obediencia bien dispuesta, como dijo Jesús: si me amáis, guardad mis mandamientos.
- Sus mandamientos no son gravosos: son precisamente las cosas que los nacidos de nuevo gozan de hacer, aquellas en que nuestra nueva naturaleza se deleita de corazón.
- El sistema mundano es un artificio para llevarnos a la tentación, alejarnos de lo eterno y ocuparnos con lo temporal y sensual. Cuidado con volverte víctima de las cosas pasajeras.
- Vence al mundo el sencillo creyente que sabe que las cosas que se ven son temporales y las que no se ven son eternas. Contemplar la gloria de Dios en el rostro de Jesús disipa la gloria del mundo.
Revisa esta semana tu fe con los cuatro frutos del estudio, escoge el que esté más débil y afírmalo con un paso concreto.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Los Cuatro Frutos de la Fe
1 Juan 5:1-5
Para leer en voz alta con los niños
“Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: el que es hijo de Dios le gana al mundo, y lo que le da la victoria es su fe. Juan dice que la fe verdadera da cuatro frutos, y por ellos se sabe si la fe es de verdad o no.
- Primer fruto: nacer de Dios. Creer en Jesús no es solo saber quién es, sino darle tu vida y ponerte bajo su cuidado.
- Segundo fruto: amar a Dios. Si eres hijo de Dios, vas a querer a tu Padre del cielo con todo tu corazón.
- Tercer fruto: amar a los hermanos, a todos, y no solo a tus amigos favoritos. Los hijos de Dios se quieren como una familia.
- Cuarto fruto: obedecer a Dios. Jesús dijo: si me aman, guarden lo que les mando. Y lo que Dios manda es lo mejor para ti.
- El mundo trata de distraerte con cosas que se acaban y que solo se ven bonitas. Si te dejas atrapar, te vas alejando de Dios poco a poco.
- Lo que se ve se acaba, pero lo que no se ve dura para siempre. Cuando miras a Jesús, las cosas del mundo ya no brillan tanto.
¿Cuál de los cuatro frutos te cuesta más?
Esta semana escoge ese fruto y practícalo un poquito cada día.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
