Juan ha presentado aquí, delante de nuestros propios ojos, EL SUPREMO EJEMPLO DEL VERDADERO AMOR: ¡EL SACRIFICIO QUE JESÚS HIZO DANDO SU PROPIA VIDA POR AMOR A
NOSOTROS! ¡Voluntariamente dio su vida por nosotros! ¡Es un ejemplo que ha de copiarse!
I. Alguien dijo: "El sacrificio que Él hizo de sí mismo no es precisamente una revelación del amor que ha de admirarse; es un ejemplo que ha de copiarse."
(Vs.16) "…también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos." Debemos estar dispuestos a entregar nuestra vida por nuestros hermanos en Cristo.
"…debemos…" Es como una deuda que hemos de pagar.
Transferimos de Cristo a nuestras vidas su deseo y su disposición a darlo todo por amor: debemos poner nuestras vidas por los hermanos.
Descargamos de Cristo ¡A NUESTRAS VIDAS! Creo que lo debemos hacer ¡PARA ASÍ DEJAR DE VIVIR SOLAMENTE PARA UNO MISMO!
Él nos muestra el amor en Su más alta expresión.
En cierto sentido, el amor es invisible, pero podemos ver ¡la manifestación de amor! ¡Se puede ver!
Nuestras vidas deberían ser un continuado don en favor de los hermanos, tal que deberíamos estar dispuestos a morir por ellos, si fuese necesario.
Tal vez tú nunca te encuentres en una circunstancia que te lleve a morir por otros, pero tú y cada uno de nosotros puede mostrar el amor fraternal compartiendo con los hermanos ¡MEDIANTE ACTOS DE AMOR: RESPETANDO, HONRANDO, CON FIDELIDAD, CON ESTIMA, DANDO A ELLOS CUANDO LO NECESITAN!
(Vs.17) El versículo 16 dice sobre LO MÁXIMO que podemos hacer por nuestros hermanos, y por otro lado, el Vs.17 nos sugiere sobre LO MÍNIMO que podemos hacer por nuestros hermanos.
Juan dice claramente en el Vs.17 que no es cristiano aquel que ve a su hermano tener necesidad, y cierra contra él su corazón, ¡no dándole lo necesario para satisfacer esta necesidad!
Quede claro, que hablamos de las necesidades, NO DE EXTRAVAGANCIAS.
Juan aquí nos enseña de lo práctico, lo de todos los días.
SI EL CRISTIANO NO LLEVASE SUS BIENES EN EL CORAZÓN, ¡NO SE LOS NEGARÍA A SU HERMANO EN LA FE!
Te has preguntado alguna vez: ¿Mora el amor de Dios en mí?
(Vs.18) "Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad."
Ahora hijitos, ¿estamos para que el amor crezca o para que mengüe?
Como en este tiempo estamos en el distanciamiento social, hay mucho por lo que se puede dejar de amar: puede llegar la apatía y la frialdad.
Como no se puede visitar, ni saber del enfermo, ni ayudar a alguien en sus problemas, pues hoy todo es en privado, ¡EL AMOR NO ESTARÁ EN LA PRÁCTICA Y SE PUEDE ENFRIAR!
Lo que deja ver si el amor no se ha enfriado no es lo que hablas, sino ¡tus hechos y si es en verdad!
En otras palabras, el amor no debe ser sólo cosa de términos afectuosos, ni meramente de una expresión, pues, ¡quizás no es cierto, quizás es solo apariencia!
El amor se debe manifestar ¡EN ACCIONES REALES DE BONDAD! En acciones buenas, sin envidia, ni con celos, ni pensando que eres superior, sin burlas, ni menosprecios, ¡SIN HERIR AL HERMANO!
Al contrario, ¡EL AMOR TIENE A TODOS en alta estima, tiene amabilidad y debería ser genuino, de total pureza, que no posee mezclas, que es verdadero, que no tiene doble cara, que no es falso!
(Vs.19) ¿Cómo sabes que tienes la verdad? "Y en esto conocemos que somos de la verdad, y aseguraremos nuestros corazones delante de Él…"
EN EL EJERCICIO DE "…ESTO…", ¡DE ESTE AMOR GENUINO Y ACTIVO PARA CON NUESTROS HERMANOS! es que sabremos que somos de la verdad. ¡Y esto dará certeza a nuestros corazones al acudir delante de Él en oración!
¡SABRÁS QUE TIENES LA VERDAD SI TIENES UN GRAN AMOR GENUINO POR LOS HERMANOS! Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
