Vs.46 "Y había en Capernaúm un oficial del rey, cuyo hijo estaba enfermo." Este hombre era un oficial de alto rango de la corte del rey Herodes. Por su oficio y puesto, era alguien que gozaba de buenos médicos, de dinero y de bienestar en todo. Pero, ¡ÉL SABÍA DE JESÚS! En su pensamiento de desesperación buscó lo mejor para sanar a su hijo. En todas las alternativas que tenía, ya fuera por su posición, pues gozaba de privilegios, sólo le quedó un pensamiento: ¡JESÚS! Aunque él podría haber tenido más alternativas y tenerlas más cerca, ¡YA HABÍA FE EN ÉL DEBIDO A QUE CONOCÍA DE JESÚS!
I. Este hombre era un cortesano del rey Herodes.
A. Era un alto funcionario, un alto personaje.
1. Por lo que Jesús le dice al oficial pareciera que fuera un israelita (Vs.48 "Si no viereis señales y prodigios no creeréis."). Los de Israel lo que buscaban era señales y Jesús le cita estas palabras igual como se las decía al pueblo. Es como decirle: ¿Vienes buscando ver milagros para entonces creer?
2. Era que el hijo de este oficial del rey estaba gravemente enfermo y ellos vivían en Capernaúm.
3. (Vs.47) El oficial había oído que Jesús había estado en Judea y que ahora había regresado a Caná de Galilea.
4. Este hombre, que estaba necesitado de un milagro para su hijo, DEBÍA YA TENER ALGUNA FE EN LA POTESTAD (en el poder, en la autoridad, en el dominio) DE CRISTO PARA SANAR.
5. ¡Acudió él mismo directamente hacia Jesús y le rogaba que descendiese y sanase a su hijo moribundo!
6. Fue de inmediato a Jesús, ¡no quería ver morir a su hijo!
7. TENÍA CONFIANZA EN JESÚS ¡MÁS QUE EN SUS MEJORES MÉDICOS!
8. En su amor, para hacerle bien a su hijo, pensó que de seguro quien podía hacer el milagro era: ¡JESÚS!
9. Caná distaba unos 25 km. de Capernaúm. Este oficial se humilló, pues a pesar de su alto rango, se dispuso a ir personalmente de Capernaún a Caná, a pedirle a Jesús que sanase al hijo.
10. Mostró un gran respeto hacia Jesús, pues no envió un criado a rogarle que viniese, sino que fue él mismo CON FE SUFICIENTE creyendo que Jesús tenía el poder para curar a su amado hijo.
11. (Vs.48) Antes que nada, Jesús le habló de los que buscan ver los milagros antes que creer.
12. Es que el Señor humilla primero al hombre, PARA DISPONERLO A RECIBIR SUS MISERICORDIAS. El Señor hace esto con los que vienen a suplicarle socorro en casos de apuros.
13. Jesús lo que le hizo fue un reproche, porque al pueblo le gustaban las señales y los prodigios.
14. Las señales son milagros que tienen un profundo sentido o significado y los prodigios son milagros que llevan al hombre a quedar atónito ante sus cualidades sobrenaturales.
15. (Vs.49) El oficial del rey sabía que Jesús podría hacerle bien a su hijo y quería una visita del Señor ¡por encima de todas las cosas! Impaciente, pero respetuosamente, ruega al Señor que se dé prisa a bajar de Caná hacia a Capernaúm, antes que muera su hijo.
16. (Vs.50) Aquí vemos LA FE DEL HOMBRE ¡CRECIENDO! Ejercitó aquella fe que tenía y ¡el Señor le dio más fe! Jesús lo envió a su casa con esta promesa: ¡TU HIJO VIVE!
17. ¡El hijo había sido sanado! ¡Jesús había ordenado con Su palabra la sanidad!
18. Sin ningún milagro allí presente ni con prueba visible, ¡aquel hombre CREYÓ LA PALABRA DEL SEÑOR JESÚS y emprendió camino a su casa!
19. ¡ESTO ES LA FE EN ACCIÓN!
20. ¡Pon tu fe en acción y será hecho lo que le pides al Señor!
21. "Ve, tu hijo vive." Jesús le dice "Ve", ¡y él obedeció!
22. ¡Creyó la palabra, aún no había visto el milagro, pero actuó creyendo en fe!
23. Él había ido a Jesús porque sabía que Jesús tenía más autoridad que nadie en la tierra, porque él conocía lo que era usar de autoridad y dar una palabra que se tenía que cumplir.
24. Siendo Jesús lo que él había escuchado y visto, sabía que tenía que creerle, por eso fue a buscarlo desde Capernaúm a Caná de Galilea.
25. (Vs.51) Sus siervos salieron a recibirle cuando él ya descendía a su casa con las felices nuevas de que su hijo ¡estaba bien!
26. El hombre no se sorprendió en absoluto por este asunto, ¡YA ERA UN HOMBRE DE FE QUE SE HABÍA ENCONTRADO CON JESÚS! ¡SU MIRADA MARAVILLOSA HABÍA LLEGADO A SU CORAZÓN Y YA LE CONOCÍA!
27. ¡Le había creído a Jesús su promesa! Ahora, podría ver la evidencia de la sanidad ante sus ojos.
28. (Vs.52) Les preguntó a qué hora su hijo había comenzado a mejorar.
29. La respuesta de ellos reveló que su curación no había sido gradual, ¡HABÍA TENIDO LUGAR DE MANERA INSTANTÁNEA!
30. (Vs.53) Al ellos decirle, supo que a aquella misma hora Jesús le había dicho, ¡Tu hijo vive! ¡Y CREYÓ ÉL CON TODA SU CASA!
31. ¡Aquella misma era la hora que en Capernaúm el hijo había sido sanado y que le había dejado la fiebre!
32. ¡No era necesario para el Señor Jesús estar físicamente presente para obrar un milagro o responder a la oración!
33. ¡TÚ LE SIRVES A UN Dios PODEROSO QUE OYE NUESTRAS PETICIONES Y OBRA SUS PROPÓSITOS EN CUALQUIER PARTE DEL MUNDO!
34. ¡Creyó junto con toda su familia!
35. ¡No es Su voluntad que haya familias divididas en el cielo! ¡Toda la familia de este hombre de fe también creyó en el Hijo de Dios! Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Ejercita La Fe
Juan 4:46-54
“Jesús le dijo: Ve, tu hijo vive. Y el hombre creyó la palabra que Jesús le dijo, y se fue.”
Un alto oficial del rey Herodes, con médicos, dinero y privilegios, tuvo un solo pensamiento cuando su hijo se moría: Jesús. Creyó la palabra sin ver el milagro y emprendió el camino a su casa: eso es la fe en acción. Estos son los puntos para la semana.
- El oficial pudo tener otras alternativas más cerca, pero confiaba en Jesús más que en sus mejores médicos. Ya había fe en él, porque conocía de Jesús y de su poder para sanar.
- Se humilló: a pesar de su alto rango no envió a un criado, sino que fue él mismo, unos 25 kilómetros de Capernaúm a Caná, a rogarle a Jesús por su hijo moribundo.
- Antes que nada, Jesús le hizo un reproche: «Si no viereis señales y prodigios, no creeréis». El Señor humilla primero al hombre, para disponerlo a recibir sus misericordias.
- El oficial, impaciente pero respetuoso, insistió: «Señor, desciende antes que mi hijo muera». Ejercitó la fe que tenía, y el Señor le dio más fe con una promesa: «Ve, tu hijo vive».
- Sin ningún milagro presente ni prueba visible, creyó la palabra de Jesús y obedeció. Él sabía lo que era usar de autoridad y dar una palabra que se tenía que cumplir.
- Sus siervos le dieron la noticia: la fiebre lo dejó a la misma hora en que Jesús habló. Jesús no necesita estar presente para obrar un milagro o responder a la oración.
- Creyó él con toda su casa. No es la voluntad de Dios que haya familias divididas en el cielo: toda la familia de este hombre de fe creyó en el Hijo de Dios.
Escoge una petición que le has hecho al Señor y pon tu fe en acción: dale gracias cada día por su palabra, antes de ver el resultado.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Un Papá Camino a Caná
Juan 4:46-54
Para leer en voz alta con los niños
“Jesús le dijo: Ve, tu hijo vive. Y el hombre creyó la palabra que Jesús le dijo, y se fue.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Jesús le dijo a un papá que su hijo estaba sano, y el papá le creyó sin haberlo visto y se fue a su casa. Era un hombre importante del rey, pero caminó él mismo hasta Caná, porque sabía que Jesús podía sanar a su hijo.
- Ese papá tenía dinero y buenos médicos, pero confiaba más en Jesús que en todo lo demás. ¡Por eso fue a buscarlo!
- No mandó a un ayudante: fue él mismo, unos 25 kilómetros. Aunque era importante, se humilló para pedirle ayuda a Jesús.
- Jesús primero le dijo algo serio: mucha gente solo quiere ver milagros para creer. Jesús quiere que le creamos a su palabra.
- El papá le rogó: «Señor, ven antes que mi hijo muera». Jesús le dijo: «Ve, tu hijo vive». Y él creyó y se fue, sin ver nada todavía.
- En el camino le dieron la noticia: la fiebre se había ido a la misma hora en que Jesús habló. ¡Jesús no tiene que estar allí para sanar!
- Después, toda la familia de ese papá creyó en Jesús. Dios no quiere familias divididas: quiere a toda tu familia junta en el cielo.
¿Quién en tu familia necesita conocer más a Jesús?
Esta semana, ora cada noche por esa persona, creyendo que Jesús te oye.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
