Simón el mago, era uno que con las artes mágicas había engañado durante mucho tiempo a la gente de Samaria (Vs.9). La magia es el arte o ciencia oculta con la que se pretende producir resultados contrarios a las leyes naturales, valiéndose de ciertos actos, conjuros o palabras. La magia es algo diabólico, por tal razón falsa aunque pareciera buena.
I. ¡Ese era Simón!
A. ¡Un mago, un farsante engañador de por siempre! (Vs.11)
Desde mucho antes este hombre había hecho un gran impacto sobre Samaria con su arte de magia.
(Vs.9) Pretendía ser alguien muy importante "…haciéndose pasar por algún grande.". Y había gente que estaba verdaderamente convencida de que en él estaba el gran poder de Dios (Vs.10).
De su parte, dejaba ver que él era un enviado de Dios haciendo cosas por medio de engaño, la magia.
Es más difícil ¡desaprender lo malo que aprender lo bueno!
Simón se valía del poder satánico para engañar a la gente de Samaria, con sus artes mágicas les había tenido atónitos por bastante tiempo.
Entonces, a Samaria les llegó la Palabra de Dios (Vs.5-8).
(Vs.12 -13) Cuando muchos de la población creyeron a la predicación de Felipe y se bautizaban, Simón mismo también hizo profesión de fe y habiéndose bautizado, seguía a Felipe.
Simón ahora estaba fascinado (una atracción irresistible) por los grandes milagros que hacía Felipe.
Pero, parece que Simón no había sido sincero y ¡no había nacido de nuevo!
Bautizado… pero ¡seguía en pecado!
a. Veamos quien es un verdadero convertido.
b. El reino de Dios es la esfera donde se reconoce el gobierno de Dios.
c. En este tiempo presente, el Rey del Cielo está ausente.
d. En lugar de un reino literal y terrenal, tenemos un reino espiritual e invisible en las vidas de ¡TODOS LOS QUE LE SON LEALES!
e. En el futuro, el Rey volverá a la tierra para establecer un reino literal con Jerusalén como Su capital.
f. Para poder verdaderamente entrar en el reino, en cualquiera de sus formas, ¡se ha de nacer de nuevo!
g. Nacer de nuevo ¡ES UN CAMBIO TOTAL!
h. Si la persona sigue con su astucia, engaño, envidia y maquinaciones ¡NO ESTÁ EN EL REINO DEL
REY! ¡No está convertido!
i. Fíjate en qué reino estás tú ¿quién gobierna en tu vida?
B. (Vs.14-17) Llega el momento de desenmascarar al engañador.
Ahora es un asunto del Dueño de lo puro, de lo santo: ¡EL ESPÍRITU SANTO, como el gran Vigilante de la obra! ¡Parecía que no pasaba nada! ¡Como si Se le pasaran las cosas al Espíritu Santo!
(Vs.14) Desde Jerusalén enviaron a los apóstoles Pedro y Juan a ir a Samaria por la noticia que oyeron de que allá habían recibido la Palabra de Dios.
¡Para EL ORDEN es LA SUPERVISIÓN al Reino de Dios!
En Samaria, los que habían creído fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús pero todavía no habían recibido al Espíritu Santo (Vs.15-17).
Los apóstoles dando seguimiento a las instrucciones divinas oraron por ellos para que recibiesen el Espíritu Santo y les imponían las manos. ¡Al hacer esto, recibían el Espíritu Santo!
(Vs.18) Simón el mago quedó profundamente impresionado por el hecho de que el Espíritu Santo se daba mediante la imposición ¡de las manos de los apóstoles!
Simón no tenía un profundo sentido de las implicaciones espirituales de eso, sino que lo vio como un poder sobrenatural que le podría servir muy bien en sus actividades habituales y continuar "…haciéndose pasar por algún grande."
Como lo natural en su naturaleza ambiciosa era el dinero, (así es hoy día), "…les ofreció dinero…" a los apóstoles en un esfuerzo por comprar aquel poder "…dadme también a mí este poder…" (Vs.19).
A lo que respondió Pedro con la autoridad de apóstol:
a. (Vs.20) "Tu dinero perezca CONTIGO…" Si Simón hubiese sido salvo (Juan 3:16) no perecería.
b. (Vs.21) "No tienes tú parte ni suerte en este asunto…" Así que no pertenecía a aquella comunión.
c. "…tu corazón no es recto delante de Dios." Simón era un inconverso con un corazón no recto.
d. "…porque en hiel de amargura y en PRISIÓN DE MALDAD veo que estás."
(Vs.22-24) Simón prefería que Pedro orara por él, más que él mismo ir a Dios.
Fue precursor de los que preferirán ir a un mediador humano antes que al Señor mismo.
Que no hubo un verdadero arrepentimiento de parte de Simón queda indicado por sus palabras: "Rogad vosotros por mí al Señor, para que nada de esto que habéis dicho venga sobre mí."
No sentía su pecado, sino sólo las consecuencias que pudiesen sobrevenirle.
De Simón se deriva el moderno término "simonía" = hacer negocio de las cosas sagradas y todo tipo de comercialismo de las cosas divinas.
No todos temen a Dios ni son genuinos en una relación con Él. ¡Dios lo sabe todo! Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
