Mega Zoé
Estudio #1017Iglesia en las casas

Lo Que Hemos Oído

Lo Que Hemos Oído llama a vivir con la mirada puesta en la vida eterna y atender la Palabra de Dios.

Nuevo Testamento1 JuanSEMANA DEL 5 @ 11 FEBRERO DE 20193 min lectura

Juan habla lo que él directamente escuchó de los labios del Maestro. Juan formó parte de los doce apóstoles que acompañaban a Jesús por todas partes y que tuvo el privilegio único de recostar su cabeza sobre el pecho del Maestro. ¡Él había visto y oído!

I. Juan fue muy favorecido al andar y estar personalmente con Jesús.

A. Juan tuvo que ser un hombre piadoso y apartado del mal para poder estar cerca del Señor Jesús.

Juan tenía el fundamento doctrinal para tener toda verdadera comunión con la Persona del Señor Jesucristo.

No se llena una silla ocupando un puesto, sino que se llena la vida del fundamento doctrinal (es una fortaleza con base sólida en las enseñanzas de las creencias del evangelio) para una verdadera comunión con la Persona del Señor Jesucristo.

No puede haber una VERDADERA COMUNIÓN con aquellos que mantienen falsas perspectivas del Señor Jesucristo (perspectiva = es el punto de vista desde el cual se considera o se analiza algo o a alguien).

Aquí en la epístola Juan hablaba de la Encarnación de nuestro Jesús ("Lo que era desde el principio…").

El mismo que existió desde toda la eternidad con Dios Padre vino a este mundo como verdadero Hombre.

La realidad de Su Encarnación queda indicada por el hecho de que los apóstoles le habían "oído", lo "vieron con sus ojos", lo contemplaron con profunda meditación y concentración y lo "palparon realmente con sus manos."

El Verbo de Vida no fue una mera ilusión pasajera, sino ¡una verdadera Persona en un cuerpo de carne!

(Vs.2) Este versículo confirma que Aquel que "…estaba con el Padre…", (¡Hermano, agradécele este acto tan grande de Su amor por ti!) y a quien Juan designa con el nombre de "…la vida eterna…", ¡SE HIZO CARNE Y HABITÓ ENTRE NOSOTROS Y FUE VISTO POR LOS APÓSTOLES!

Los apóstoles fueron hombres de un gran carácter, eran determinados, sin temor a dejarlo todo, amaron a Jesús más que nadie, ni temores los arrastraron, estaban seguros de Jesús, llenos de todo tipo de sacrificio, dispuestos a sacrificar sus vidas por Jesús, y ¿sabes qué? ¡ELLOS DEJARON DE SER ELLOS PARA SER ABSOLUTAMENTE DE CRISTO!

Estos versículos de esta epístola están escritos, no por teólogos, ni filósofos, sino por el testimonio de aquellos que oyeron, vieron, contemplaron y palparon a Aquel en quien estuvo encarnada la vida. ¡Todo eso fue registrado con gran precisión y exactitud!

(Vs.3) Todos los que reciben el testimonio de los apóstoles tienen comunión: con el Padre y con su Hijo Jesucristo, y también con los apóstoles y todos los creyentes de toda la historia de la Iglesia.

(Vs.4) La razón por la que Juan escribe del tema de la comunión es: "Os escribimos estas cosas, "…para que vuestro gozo sea cumplido."

¡Juan había conocido el gozo verdadero de Jesús!

Nuestro hermano Juan entiende que el mundo no puede ofrecer gozo, porque él mismo ya ha conocido a Jesús y le quiere hacer ver a los hermanos, como hoy a nosotros, QUE NO HAY GOZO VERDADERO AQUÍ EN LA TIERRA, pues lo de aquí se acaba en algún momento.

Juan se daba cuenta de que el mundo no puede dar un gozo pleno y permanente al corazón humano.

Este GOZO solo puede venir ¡por medio de una relación apropiada con el Señor!

Cuando una persona tiene comunión con Dios y con el Señor Jesús, tiene un "gozo" profundamente asentado que no puede ser perturbado por las circunstancias terrenales.

¿Por qué te perturban las circunstancias terrenales? Dile a tu rostro que debe tener paz; dile a tu rostro que nadie debe saber que te perturban las circunstancias terrenales; dile a tu rostro que por estar perturbado está reflejando a las personas que no tienes gozo, y si no tienes "gozo cumplido" es que Cristo está ausente en tu vida; entonces no hay comunión verdaderamente con el Padre y con el Hijo Jesucristo, como lo tenía Juan. ¡Que tu gozo sea cumplido, hermano!

Alguien escribió: "La fuente de todo cántico está muy alta, ¡está en el cielo arriba!"

No puedes cantar y adorar si no estás alto, en el cielo arriba. ¡Ten el gozo verdadero de Cristo! Amén.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz